Ventaja absoluta y ventaja comparativa en el comercio internacional

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Adam Smith definió la ventaja absoluta como la capacidad que tiene un ente (institución, país, persona u organismo) para utilizar la menor cantidad de factores en la producción de un bien o desempeño de un trabajo. Mientras que David Ricardo definió la ventaja comparativa como la especialización que debe adoptar un país con el producto que tenga mayor eficiencia.
ventaja absoluta y ventaja comparativa

En el campo de la economía internacional encontramos que las relaciones entre países son de vital importancia. Es por ello que las teorías clásicas y neoclásicas son necesarias para la integración económica y las políticas comerciales. Una de estas hipótesis la desarrolló Adam Smith y David Ricardo al hablar de la ventaja absoluta y ventaja comparativa, respectivamente.

Muchos países durante los siglos XVI, XVII y XVIII adoptaron el sistema económico mercantilista; donde las relaciones entre el poder político y económico son estrechas, de modo que la intervención del estado es plena.

Adam Smith criticó y redefinió el mercantilismo como la doctrina basada en las ideas monárquicas e imperiales; en su libro, La riqueza de las naciones, comentó que la especialización de los países en la producción de un producto y las relaciones de comercio entre ellos ocasiona una mayor producción total. Esto sucede debido a una distribución natural de productos que ocurre entre los países; trayendo ventajas para cada una de las partes involucradas. Caso contrario a lo que pasa con el proteccionismo; medida que realiza una asignación ineficiente del capital.

Ventaja absoluta por Adam Smith

(Y la economía de escala)

Retomando la propuesta de Smith, entendemos la ventaja absoluta como la capacidad que tiene un ente (institución, país, persona u organismo) para utilizar la menor cantidad de factores en la producción de un bien o desempeño de un trabajo. Verbigracia, si una persona le toma 2 horas llenar un balde agua y a otra persona 4 horas; podemos decir que la primera persona tiene una ventaja absoluta sobre el tiempo de recolección.

Smith, ferviente defensor del libre comercio desarrolló la teoría de la ventaja absoluta sobre la base del comercio internacional. Un país que se especialice en producir determinado producto va a tener ventaja absoluta sobre otros.

Pero al relacionarse con otros países que le puedan aportar variedad de productos, se produce un intercambio que genera una economía de escala. Este sistema funciona a través del intercambio de uno por dos; es decir, si a un país X le cuesta una unidad de trabajo producir ropa, y al país Y le cuesta dos; el país X le venderá al país Y aquel producto que menor costo le reporte, y con las ganancias obtenidas comprará aquello que le cueste más producir. Cada nación intercambiará su producto nacional por aquel que más le cueste producir.

Ventaja comparativa por David Ricardo

En 1817, el economista David Ricardo tomó la hipótesis de Smith y la completó con la ventaja comparativa. De manera que amplío y esgrimió el término de ventaja absoluta y ventaja comparativa. Definió esta última como la especialización que debe adoptar un país con el producto que tenga mayor eficiencia, así como promover su exportación; y con el que resulte menos eficiente importarlo. En otras palabras, la ventaja comparativa plantea la posibilidad de que un país realice y exporte el bien que le genere menos inversión de tiempo y dinero.

Con esto en mente, se pueden plantear patrones de especialización; tomando como base dos factores: los costos laborales y las relaciones de intercambio. Una ventaja de este sistema es que le permite a los demás entes productores aprovechar el costo de oportunidad que le ofrecen otros productores; con el fin de mejorar la oferta, el servicio y el rendimiento de producción.

Diversas opiniones, difícil decisión

Ante estos dos factores surge la pregunta ¿qué es más importante en la industria, la ventaja comparativa o la absoluta? Si lo planteamos en los términos que lo venimos haciendo, como lo es el comercio internacional; lo más importante entre la ventaja absoluta y la ventaja comparativa es la primera de estas. En la producción nacional la ventaja absoluta es la fuente inagotable de productos que reduce costos; tiempo y produce artículos de calidad.

No es lo mismo, la moda importada de Italia que la de China; ambos países tienen relaciones diferentes en cuanto a la industria textil y la mano de obra. El país productor deberá exportar o importar los bienes sobre los que tiene una ventaja comparativa, en el caso de los países mencionados, cada uno tiene su mercado. China, por ejemplo, lleva la delantera con la elaboración de los textiles técnicos por lo que no descartamos que Italia recurra a ellos en ese sector específico. Mientras que Italia se especializa en el diseño y la confección.

Entre la ventaja absoluta y la ventaja comparativa, existen factores que pueden determinar el uso entre uno y otro término; sin ser necesariamente excluyente. Lo que sí es cierto es que la ventaja comparativa le permite decidir a las naciones sobre sus especialidades; obteniendo mejores intercambios en el comercio internacional. Además, la ventaja comparativa prueba que el libre comercio conduce al bienestar de la nación al lograr una mejor asignación de recursos.

Mayra Salazar

Mayra Salazar

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