Una sociedad anónima es un tipo de organización empresarial autorizada por el Estado y propiedad de un determinado número de accionistas. Es una entidad jurídica independiente; de hecho, es una persona jurídica ante la ley por lo que puede comprar, vender, pedir créditos, producir bienes, servicios y firmar contratos. Posee, además, responsabilidad limitada; lo que se traduce a una restricción específica de la inversión y la exposición financiera de cada propietario.

Características fundamentales de una sociedad anónima

Las características fundamentales de una sociedad anónima son las siguientes:

  • Una sociedad anónima es propiedad de las personas que poseen las acciones de la empresa. Si una persona posee el 10% de las acciones de la sociedad, es propietaria del 10% de la empresa. Asimismo, las sociedades anónimas cotizan en las bolsas de valores, como la de Nueva York. Son estos los mercados donde se negocian los títulos de las grandes sociedades; y donde se invierte una parte del capital riesgo del país.
  • La ley otorga a los directivos, y a los miembros del consejo de administración de las sociedades anónimas, el poder para tomar las decisiones. Desde allí deciden lo que van a producir y la manera en que van a hacerlo. Negocian con los sindicatos y resuelven si venden la empresa a otra que desea absorberla. Cuando las empresas anuncian que han despedido a una cantidad de trabajadores, esta decisión ha sido tomada por los directivos. Los accionistas son propietarios de la sociedad anónima y reciben dividendos por sus acciones; sin embargo, son los directivos los que la dirigen.

Sociedades anónimas en las economías de mercado

Las sociedades anónimas predominan en las economías de mercado  porque son un instrumento extraordinario para hacer negocios. Esta puede tener una sucesión o existencia perpetua, independiente del número de veces que las acciones cambien de manos.

Las sociedades anónimas apenas parecen pequeñas democracias, por lo que sus directivos pueden tomas decisiones de forma rápida y a menudo sin piedad. Por otra parte, como se mencionó, los accionistas disfrutan de responsabilidad limitada; lo cual los protege si la sociedad incurre en deudas o pérdidas superiores a su aporte inicial. Si compramos acciones por el valor de 1000 dólares, no podemos perder más de lo que hemos invertido en el inicio.

Inconvenientes de las sociedades anónimas

No obstante, las sociedades anónimas tienen un gran inconveniente: el impuesto adicional sobre sus beneficios. En el caso de las empresas no constituidas en sociedades anónimas, el ingreso que queda, una vez deducido los gastos, recibe el mismo tratamiento fiscal que el ingreso fiscal ordinario. La sociedad anónima recibe un trato diferente, ya que su ingreso se grava dos veces; primero como utilidad y, después, como ingreso individual en forma de dividendos. Este doble impuesto al que están sujetos las sociedades anónimas ha sido criticado por algunos economistas en los últimos años; aunque la mayoría de los países continúan viendo el ingreso de las sociedades como una buena fuente de ingresos fiscales.

Como la producción eficiente, a menudo, requiere grandes empresas dotadas de miles de millones de dólares de capital, los inversores necesitan mecanismos para reunir los fondos. Las sociedades anónimas, con su responsabilidad limitada a una cómoda estructura de gestión, permiten atraer grandes cantidades de capital privado; producir toda una variedad de productos relacionados entre sí y aunar los riesgos.

 

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