Segunda Revolución Industrial, tecnología e innovación aceleradas

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El crecimiento acelerado de la industria y el dominio de la tecnología sobre la economía dieron paso a la Segunda Revolución Industrial; que comenzó a mediados de 1870 y se expandió hasta 1914. La ciencia logró abarcar todos los ámbitos comerciales
segunda revolución industrial

La Revolución Industrial fue un proceso largo que generó cambios de gran importancia en la economía, la cultura y la sociedad por muchos años. La base económica de las naciones se transformó por completo y se inauguraron nuevos sistemas comerciales a lo largo del mundo. Es muy común concebir este termino como un fenómeno continuo en un período determinado como uno solo; muchos analistas hacen la distinción de una Segunda Revolución Industrial. 

La ciencia y la investigación en la Segunda Revolución Industrial

El crecimiento acelerado de la industria y el dominio de la tecnología sobre la economía dieron paso a la Segunda Revolución Industrial; que comenzó a mediados de 1870 y se expandió hasta 1914. Una transformación que trajo consigo importantes aportes para la humanidad.

La ciencia logró abarcar todos los ámbitos comerciales. Las máquinas se ubicaron en cada sector de la industria. Por ello, parecía que la vida daba signos de facilitarse mediante distintas tecnologías. Las investigaciones científicas influyeron en la cotidianidad de las personas, que se vieron favorecidas por innovaciones energéticas.

Llegó la luz

La fase del capital-dinero de la Segunda Revolución Industrial significó un aumento financiero para los países. Inglaterra había acumulado grandes riquezas al establecer su industria textil. El dinero fue invertido en investigaciones científicas que atrajeran más dinero y beneficios para el mercado.

Junto con Inglaterra, Alemania, Francia y Estados Unidos se convirtieron en potencial mundiales. Todas con suficiente dinero para crear nuevas tecnologías que hoy en día se siguen usando, con modificaciones y actualizaciones.

La abundancia dio paso a grandes ideas. Por ejemplo, en Estados Unidos, se inventó la luz eléctrica, gracias al aporte de Nikola Tesla, Thomas Alva Edison y George Westinghouse. Este invento significó una transformación exponencial en la forma de vivir de las personas. Al contar con luz eléctrica podían extender su vida social más allá del cabo de una vela.

No solo apareció la electricidad como nueva forma de energía. El petróleo estaba en auge, y los derivados de él también cambiaron al mundo. Hasta la actualidad es el motor económico y energético a nivel mundial.

Las calles y el trasporte no volvieron a ser iguales. Agregado a esto el hierro fue remplazado por el acero. Una triple ganancia para el comercio: electricidad, petróleo y acero. Las construcciones, los transportes, la vida diaria, la economía; todo estaba dando un giro enorme en muy poco tiempo.

Nacimiento de productos destacados y sistemas financieros

La tecnología se fortalecía y se perfeccionaba. La comercialización de estas estaba a cargo de las potencias; en donde se establecieron las grandes compañías. Ellas jugaron un papel fundamental en el desarrollo de las sociedades; ya que se creó el neo-colonialismo, que tuvo su base en el capitalismo imperial.

Los avances científicos se producían de forma acelerada. Los inventos se multiplicaron y las nuevas máquinas aparecieron una tras otra. Nacieron famosos artefactos como: la máquina de escribir, el telégrafo, la radio, la máquina de coser, la fotografía, el cine; los rayos X, el dirigible y la bicicleta.

Innovación al alcance de pocos

La expansión de los inventos fue proporcional a la aparición de la pobreza e injusticias sociales. Las personas que podía beneficiarse de los cambios eran aquellas que iban junto con el progreso; es decir, la burguesía. El resto de la población tenía que conformarse con lo que veía o generar entradas de dinero que le permitieran estar dentro de la economía.

Con las nuevas tecnologías parecía que la vida sería más llevadera y con tiempo de ocio; pero estas características estaban apartadas para un pequeño grupo de la población. Los demás trabajaban para mantener a sus familias y sobrevivir a la vida en la metrópolis.

La economía como la conocemos ahora es una herencia; o continuación de la Segunda Revolución Industrial. El capitalismo imperial no es una corriente que muriera con el tiempo. Hoy en día siguen existiendo imperios que dominan a países menos desarrollados.

En el auge de las innovaciones tecnológicas las potencias mundiales recurrían a otras naciones para extraer materia prima y alimentos. Sin darles en retribución muchos beneficios y quedándose con la mejor porción.

La transformación mundial comenzó; los inventos proporcionaron beneficios para el mundo, pero no todo fue color rosa. El nuevo sistema económico que se instauró atrajo, y mantiene, injusticias sociales que aún quedan por resolver.

Final feliz para las industrias, no tanto para la sociedad

La forma en que el consumo se volvió desmedido, gracias a las máquinas que producían mercancía sin descanso; cambió la forma de vivir de las personas. La nueva regla era comprar, usar y tirar. Lo que significaba más demanda, igual a mayor trabajo, pero no por ello mejor pagado.

Los medios de producción se volvieron más fuertes a costa de la debilidad de las clases sociales. La mano de obra barata se instauró como regla. La brecha entre las posiciones económicas de los individuos se abrió.

En comparación con la primera fase, la Segunda Revolución Industrial logró menos injusticias en cuanto a las jornadas laborales y los derechos de los trabajadores. Sin embargo, por la forma en que el mercado y la producción industrial se movía; el bienestar obrero no era, ni parece ser, una prioridad para las grandes empresas.

La Revolución Industrial trajo consigo maravillas tecnológicas que asombraron y cambiaron al mundo. También tuvo sus momentos oscuros. La parte social no tenía protagonismo en un mundo donde la maquinaria se imponía sobre el hombre. Millones de historias nacieron en aquella época, algunas han sido de conocimiento público, otras se mantienen ocultas.

Yamil Alfonzo

Yamil Alfonzo

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