Uno de los nombres de mayor reconocimiento en el campo de la historia y la economía en Estados Unidos es el de Robert Fogel. Ganador del Premio Nobel de Economía en 1993, junto a Douglas North, por su aplicación de los métodos cuantitativos al estudio de la historia económica. Este hombre nació en Nueva York el 1 de julio de 1926 y muere el 11 de junio de 2013. Es reconocido como uno de los representantes de la “nueva historia económica”.

Su carrera comenzó con los estudios superiores en la Universidad de Cornell hasta 1948; continuó en la Universidad de Columbia donde obtuvo su licenciatura en 1960. En 1963 obtuvo su doctorado en la Universidad Jhons Hopkins. Los años de la Gran Depresión lo animaron a investigar sobre la historia económica, específicamente los factores que determinan las etapas de crecimiento y crisis. Sus tesis de grado exponen la importancia de los ferrocarriles en el crecimiento económico del siglo XIX.

Bajo la influencia de Simón Kuznets, Fogel enfoca sus estudios en la aplicación de los nuevos métodos econométricos. Robert Fogel, entre 1960 y 1964, fue profesor asistente en la Universidad de Rochester; luego, pasa como profesor titular a la Universidad de Chicago entre 1964 y 1975; continúa a la Universidad de Harvard durante el período de 1975 – 1981; y finalmente, en 1981, vuelve a la Universidad de Chicago donde ejerce la dirección del Centro de Economía y Demografía (CPE). Este último lugar enfocado en los estudios de la historia y la economía. Asimismo, durante 1977 trabajó en la Oficina Nacional de Investigación Económica; sitio que le sirvió para emplear los recursos suficientes que necesitaba para desarrollar sus tesis.

Las contribuciones de Robert Fogel se concentran en tres trabajos fundamentales. El primero, es su análisis del rol de los ferrocarriles en el desarrollo de los Estados Unidos; el segundo, versa sobre los aspectos económicos de la esclavitud en Norteamérica, investigación conjunta con Stanley Engerman; y la tercera, la cual desarrolló hasta sus últimos días, es la relación entre nutrición y estándares de vida.

Primera tesis de Robert Fogel: Railroads and American Economic Growth

La hipótesis que desarrolla el investigador en este trabajo es ¿qué hubiese pasado con la economía norteamericana si el ferrocarril nuca hubiese existido? Un análisis contrafático de las trayectorias que hubiese alcanzado la economía si se hubiese desarrollado cualquier otro medio de transporte distinto al ferrocarril en los diversos pueblos de EE.UU. Una vez estudiada las características y costos de capitales en cada caso y terreno; llegó a la conclusión que, en efecto, el ferrocarril representó una mejora pero solo de un 5% del PIB del país. Con esto se destrozó la idea de lo indispensable que fueron los ferrocarriles para el momento. A esta forma de aplicar la teoría económica a la historia se le llamó Cliometría.

Segunda tesis de Robert Fogel: Time on the Cross

Este es uno de los trabajos más polémicos y lo realizó en colaboración con Stanley Engerman. Ambos investigaron la naturaleza de la esclavitud como una institución económica. Este trabajo demostró que los esclavos eran altamente rentables y que podía considerarse parte del capital en una plantación. De hecho, sus estudios demostraron que los hacendados del norte de EE.UU. percibieron estos efectos y trataban mejor a sus esclavos que el resto;  mejorando su dieta y cuidados médicos. No obstante, las críticas de múltiples entidades de Derechos Humanos sobre esta tesis cayeron sobre ellos; lo cual dejó un sinfín de textos donde se reevalúan las conclusiones.

Tercera tesis de Robert Fogel: Nutrición y estándares de vida, la antropometría histórica

En su trabajo con el Center for Population Economics, Fogel y sus estudiantes se dedicaron a crear bases de datos donde asentaron  información relativa a la dieta y las características antropométricas de individuos en varios períodos históricos. Los estudios de Fogel sirvieron para dilucidar el por qué en el Medievo las personas de mejor clases social eran las más longevas. Esto se debía a la calidad de su alimentación, lo cual está relacionado a unos mayores ingresos; así como la ingesta de cerveza y no de agua que procuraba una disminución de enfermedades relacionadas a los gérmenes por consumo de agua contaminada.

El premio Nobel recibido en 1993 marcó un precedente al ser otorgado al campo de la historia económica. A pesar del escarnio público, el reconocimiento a sus trabajos ratifica la importancia a sus investigaciones y la metodología utilizada; cuya referencia es obligatoria para quien quiera abordar alguna de las dos áreas de estudio.

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