El internet ha permitido que nuevas profesiones, trabajos y oficios se desarrollen. Gracias a él muchas personan han encontrado una fuente libre de ingresos. Ganar dinero con internet puede ser muy fácil; pero requiere dedicación y perseverancia. Las aplicaciones móviles son una fuente de dinero enorme; pero muchos no saben cómo funciona la rentabilidad de las apps.

Apps móviles una fuente de ingresos

Todos los días usamos de alguna u otra forma aplicaciones en nuestros móviles. Desde las del banco, pasando por las redes sociales, las de ejercicios y hasta calendarios. Debemos asumir que son parte de nuestro día a día.  Lo que antes hacíamos en las computadoras, lo hemos trasladado a los teléfonos móviles.  Es difícil imaginarse la cotidianidad sin ellos.

Por ello las aplicaciones se han convertido en un nicho en el que vale la pena invertir. La rentabilidad de las apps puede ser alta, y en muchos casos pueden volver millonarios a sus creadores. No es un mercado que se deba ignorar, ya que crece diariamente y no tiene pronósticos de parar.

Las cifras no mienten, la rentabilidad de las apps se puede obtener de forma constante si la manera en que se gestiona es la adecuada. La figura pública, Kim Kardashian ganó aproximadamente 200 millones de dólares en el primer año de lanzamiento de su aplicación ¿Es posible que un pequeño empresario logre esta cifra? Hay que apegarse a la realidad, si bien una nueva aplicación difícilmente alcance esta cantidad de dinero, la rentabilidad de las apps puede ser de gran escala, en muchos casos.

Hay distinta formas en que este mercado da beneficios a sus creadores. Pero no todas las personas crean aplicaciones para obtener ingresos, a veces son el medio para alcanzar un objetivo. No todas las aplicaciones reportan ganancias y muchas no se crean con este fin.

La rentabilidad de las apps se crea con una buena estrategia

Lo primero que se toma en cuenta es cómo se creará la aplicación. Puede hacerse contratando desarrolladores especializados; sin embargo, son costosos. También existen plataformas que facilitan este trabajo. Ya no es necesario invertir grandes cantidades de dinero en los diseñadores y programadores. Hay espacios donde diseñar y desarrollar la aplicación.

Otro aspecto a tomar en cuenta en relación a casi todos los negocios, es tener una estrategia clara: a qué público le interesaría la aplicación, los costos de producción y sobre todo el mantenimiento y actualización de la app.

Una vez explorado las posibilidades de creación de la aplicación; se debe tomar en cuenta la plataforma en la que se publicará; porque cada una de ellas tiene especificaciones en cuanto a diseño y rentabilidad.

Dentro de los dos grandes mercados de aplicaciones existe la Google Play, del sistema operativo Android; la App Store de IOS. Dos plataformas que mueven el mundo y mucho dinero. Ambas obtienen el 30% de los ingresos por descarga que genera la app.

Son muchas las formas de rentabilidad de las apps. Es seguro que en el futuro se creen nuevas maneras. Es un mercado que se expande muy rápido. Las maneras de comercializar más conocidas para lograr vivir de esta actividad son:

  • Pago por descarga.
  • Descarga gratuita y cobro por productos dentro de la aplicación.
  • Descarga gratuita con publicidad incluida.
  • Vender la aplicación a empresas.

El último punto está apegado a la creación y diseño de las apps. Si el producto que has creado es bueno, podrá llamar la atención de empresas que querrán comprarlo. Son casos aislados, pero no es imposible.

Todos los costos se tienen que considerar

El resto de las opciones son más factibles y rentables. Siempre tomando en cuenta el público al que va dirigido, la plataforma, el mantenimiento y la aplicación. Google pide un pago mensual de 25 dólares para acceder a una cuenta de desarrollador. Apple exige 100 dólares anuales para la cuenta. Desde ella se pueden publicar las aplicaciones.

En el caso de Google la app se sube a la tienda de forma automática. Mientras en la App Store no deja que las aplicaciones sean públicas antes de hacer una verificación, que puede variar en tiempo de unos días hasta años.

Google Play es la tienda virtual líder, pero la App Store genera más confianza entre sus compradores; gracias a su proceso de verificación de aplicaciones.

Gratis es mejor

Los expertos mencionan que la mejor forma de rentabilidad de las apps es cuando su descarga es gratuita. Parece contradictorio, pero es el método que ha dado mayores beneficios ¿Cómo? Se puede cobrar por publicidad o por productos dentro de la aplicación.

En el primer caso, la app genera ganancias por el tiempo que las personas permanezcan en ella. Entre más tiempo esté usando la aplicación más publicidad verán. Los ingresos con esta práctica son mayores que en otros modelos. Cuando la aplicación es gratuita hay más probabilidad de consumo.

El segundo caso, cobro in-app, o dentro de la aplicación; también es uno de los más usados. El consumidor descarga la aplicación de forma gratuita; pero hay productos que debe pagar. Es un caso que se da en los juegos para móviles. Se obtienen sin pago y si se quiere conseguir una mejora, una actualización o más vidas; hay que cancelar un monto específico.

Google Play cobra 5% de los ingresos por productos de cobro in-app; mientras que la App Store se queda con el 30% de estos ingresos.

Aunque la creencia general dicta que la mejor forma para observar la rentabilidad de las apps es cobrando por su descarga, estudios han demostrado que no es así. En caso de que la aplicación tenga una buena aceptación se obtendrán ingresos solo una vez, cuando se compra en la tienda.

Existe un punto donde las descargas disminuyen o se estancan. Ya no se observan ingresos continuos para cubrir gastos de mantenimiento. Pero, si hay necesidad de cobrar por su uso, es factible usar formas de comercialización combinadas.

La venta se podría hacer con publicidad. La rentabilidad de las apps se mide por su compra y por los anuncios vistos. Un caso que no agrada mucho a los compradores. Puede ser gratuita con publicidad y pagar para que esta sea eliminada posteriormente; también podría ser paga, con compras in-app.

Son muchas las opciones y variables que hay en el mercado de las aplicaciones. La realidad es que el mercado puede generar muchos ingresos. La competencia es dura, pero no invencible. El producto debe ser relevante y lo más original que sea posible; que destaque entre los demás. Si alguien intenta copiarlo los consumidores sabrán cuál es el verdadero.

Como en todos los mercados una buena estrategia es la clave. El internet facilita los ingresos de muchas maneras, pero debe tomarse en serio, y no dejarse influir por la facilidad de entrada a la competencia. La rentabilidad de las apps es un hecho; sí, pero es necesaria la planificación y constancia.