Al pensar en movimientos antiglobalización la tendencia es imaginar un grupo de personas que se oponen por completo a un hecho mundial. Como aquellas que se dan en el plano económico. Pero estos movimientos luchan en contra de algunas actividades que ocurren dentro del mercado global, y no contra él.

Las ventajas de la globalización son claras y tangibles en el modelo económico actual. La creación de un mercado donde todos los países pueden participar, tanto en producción como en consumo, fue solo un sueño hace mucho tiempo. Ahora, es una realidad que ha crecido en los últimos 50 años, con ayuda del avance tecnológico.

Un mundo abierto y justo

Un mundo sin barreras geográficas se ha abierto paso, lo que hace preguntar por qué los movimientos antiglobalización se oponen a ello. La respuesta es sencilla, no lo hacen. Creer que este grupo de personas solo abogan por el regionalismo y proteccionismo de sus naciones es errado. La discusión es más profunda que esto.

La economía globalizada es un hecho indiscutible, que no nace como una decisión de los poderosos grupos neoliberales. Es el desarrollo natural de la economía donde el capital mueve al mundo. El avance de los procesos económicos resultó ser conveniente para las grandes empresas.

Un libre mercado es la oportunidad perfecta para que los más poderosos ejerzan su control a lo largo del mundo; sin regulaciones por parte de los Estados y sin límites geográficos. Las compañías pueden llegar a cada rincón del mundo.

La libertad que promueve la globalización resulta un hecho feliz solo para algunos; las personas que ostentan el poder. Los movimientos antiglobalización atendieron a a los movimientos de las compañías, países y sociedades más influyentes; donde pronto notaron que el libre mercado solo traía beneficios para unos pocos. Sin embargo, esto no debía ser una regla. La globalización no es un proceso destructivo, el problema radica en los que decidieron tomar pronta ventaja de ella.

Hay que dejar claro que la globalización en sí misma no es un proceso a merced de los liberales, o personajes de derecha. No se inventó para perjudicar a la población o para su beneficio. Es el resultado de un desarrollo histórico y económico que tiene años en gestación: el capitalismo.

Los modelos neoliberales y capitalistas han sacado ventaja de la globalización. Ahora es un proceso que se relaciona directamente con estas corrientes de pensamiento, pero que puede ser planteado desde otro punto de vista.

Reconocer al mundo con una mirada diferente es donde apuntan los movimientos antiglobalización. No a la eliminación de la globalización. Piensan y proponen una reestructuración de las normas en las que se vive con ella. Su idea es platear un modelo más amable con el planeta y la humanidad.

Los movimientos antiglobalización acusan al sistema económico de permitir prácticas injustas y amorales. Son grupos que están compuestos por muchos matices e ideologías; lo que dificulta verlos con un frente claro. Sus propuestas son diversas, engloban aspectos como la paz mundial e implementan la bioeconomía, pero esto no es suficiente.

El comienzo de los movimientos antiglobalización

Se considera que los inicios de los movimientos antiglobalización se dieron en los años 90. La protesta de Seattle en 1999, es uno de los hechos más destacados del movimiento. Es este lugar se unieron 50.000 personas para rechazar las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio. Lograron que la junta se detuviera y los acuerdos no pudieron concretarse.

A raíz de estos acontecimientos los movimientos antiglobalización cobraron más fuerza; dando como resultado distintas organizaciones que buscaban una economía y sociedad más justas. En la tarea de encontrar una balanza que favoreciera a los países del sur igual que a los del norte; nace el Foro Social Mundial, que se reúne por primera vez en Porto Alegre, en el año 2001.

La globalización ha beneficiado al mundo en muchos aspectos, pero también ha generado baches en el camino de los países. No solo de los menos desarrollados; de alguna manera afectó a las naciones que se consideran potencias mundiales.

Un libre mercado que se cierra al mundo

Incluso Estados Unidos se ha visto perjudicado por las corrientes que se han dado en el proceso mundial. En los últimos años las empresas nativas de este país se inclinaron por la globalización en la producción. Gracias a los tratados de libre comercio pueden recurrir a la mano de obra extranjera para reducir los costos de fabricación. Como consecuencia de estas decisiones, observamos que muchos puestos de empleos se han perdido; dejando de producir de la misma forma que lo hacía años atrás.

Atendiendo a este fenómeno de poca producción nacional; Donald Trump ha aumentado los aranceles en distintas operaciones del comercio. Su intención es promover la producción nacional y aumentar la tasa de empleo; volver a la América buena.

Las políticas proteccionistas de Trump, que pretenden ir contra el libre mercado que los liberales promueven a toda costa;  no se pueden considerar como uno de los movimientos antiglobalización, están muy alejadas de ello.

movimiento antiglobalización

Las políticas nacionalistas que ha implementado el presidente de los Estados Unidos no deben verse como movimientos antiglobalización

Las decisiones del presidente de los EEUU evidencian que la globalización también puede afectar a países del primer mundo. Trumpo no se mueve hacia la antiglobalización, pero toma medidas para recuperar el dominio de ella. Quiere poner las reglas del juego sin cambiarlo por completo.

Los países menos avanzados se ven afectados por la globalización de formas diferentes. Los movimientos antiglobalización en Latinoamérica se han fortalecido desde el año 2000. Partidos de izquierda se han alzado con la presidencia de distintos países, apoyándose en propuestas en contra de la globalización.

Diversos candidatos han usado la antiglobalización como bandera política; que ha generado una mala concepción del movimiento cuando toman medidas en extremo nacionalista.

¿Qué proponen los movimientos antiglobalización?

Contrario a la creencia general no plantean un mundo sin globalización. Quieren una reestructuración de la economía mundial; que permita el beneficio de todos y no de ciertos países. Sus propuestas más destacadas son establecer control a las empresas supranacionales; lograr una sociedad más justa; disminuir el poder de las compañías multinacionales y condonar la deuda externa.

La democratización de las instituciones de poder mundial, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, también están dentro de sus metas como movimiento. Estas dos entidades son los principales focos de conflicto para los movimientos antiglobalización.

El desarrollo de la economía tiende a estar al servicio de los países más ricos; una posición de poder que pudieron alcanzar por su ubicación privilegiada dentro del proceso de globalización. Desde ese lugar, las empresas presionan a los países menos desarrollados, explotando los recursos del planeta de forma agresiva.

Los movimientos antiglobalización luchan en contra de las injusticias que predominan dentro del sistema. No se oponen directamente a la globalización, quieren que se presente bajo reglas que puedan beneficiar a todos, en las que los ciudadanos sean capaces de participar. Hasta ahora grupos reducidos toman las decisiones del mundo económico.

Grupo de ayuda en la globalización

La Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras (ATTAC) es uno de los movimientos antiglobalización que han permanecido a lo largo de los años. Es un espacio para la discusión y participación; que busca una forma democrática de control sobre los mercados financieros.

Pensar en ejercer control sobre la economía a algunos les causa incomodidad, pero no se trata de decidir de forma dictatorial; es poner sobre la mesa las mejores opciones para todos y que puedan escoger sobre la base de la información otorgada. De eso se tratan los movimientos antiglobalización.

La globalización ha cambiado al mundo. Las transformaciones siguen ocurriendo a mayor velocidad. Algunos países han renunciado a esta universalidad económica, y prefieren volver a mercados propios y locales; es el caso de Reino Unido y su salida de la Unión Europea. Sin embargo, la tendencia que ha predominado es abrirse a una economía sin barreras y límites.

La propuesta de los grupos antiglobalización es una apertura más sana, amable con el ambiente y justa. En ella todos los países tendrán la misma prioridad, poder para opinar y decidir. ¿Es posible que suceda? Los escenarios se han dado para que así sea; pero existen aún muchas trabas para que esto se cumpla por completo. Por ahora son solo ideas e intenciones.

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