Si cuestionamos la distribución de las rentas nos daremos cuenta que estas determinan el público objetivo para el que produce; así como, la medida en que se beneficiará cada agente económico. Las leyes del mercado se encargarán de asignar a cada uno los recursos que hayan aportado al sistema. Por ejemplo, la renta ricardiana nos permite explicar la desigualdad en la distribución; esta se genera por los efectos que produce la balanza en el mercado de factores.

Todo aquello que contribuya con el proceso de producción es un insumo. Por lo tanto, el mercado de factores es el lugar donde se relacionan los oferentes y demandantes de los elementos que son inherentes a este: capital, terreno y capital humano. Cada uno de estos cumplen con características específicas que ayudan a establecer la producción de un bien.

Capital

Por capital se entiende todo aquel elemento inmovilizado de la empresa, que bien puede ser fabricado por el hombre, como maquinaria o infraestructura. Es el capital monetario o de excedente monetario que puede ser invertido en una empresa para facilitar su fundación y función. El precio de capital es la tasa de interés más alta o el costo de oportunidad perdida en el mercado de capitales.

Terreno

En este punto se consideran los precios agrícolas que tienen que ver con la materia prima y el alquiler de inmuebles. Este último está determinado por la necesidad entre los oferentes y demandantes del mercado y variará según la necesidad y comodidad de estos.

Capital humano

Este factor involucra la energía física o intelectual, sin importar el grado, que se brinda en la producción. Dependiendo de las tareas designadas o funciones que desarrolle una determinada persona en la empresa, se establecerá el pago por su trabajo; esto se denominará salario medio de un conjunto.

Es necesario destacar, que el funcionamiento del mercado de factores ocurre mediante las leyes de oferta y demanda en un mercado de libre comercio; siempre y cuando estas no sean intervenidas. Es decir, las relaciones que establecen las balanzas de las diversas leyes que afectan el factor trabajo, capital y tierra; algunas de ellas son:

  • Para la demanda en el factor trabajo es: a mayor salario menor demanda. Contrariamente ocurre con la oferta de este mismo factor; donde, a mayor salario representa más trabajo
  • En cuanto al factor capital, la ley de demanda funciona así: a mayor tasa de interés, menor será la demanda. Mientras que la oferta ocurre del siguiente modo: a mayor tasa de interés, mayor será la oferta.
  • Por su parte, el factor terreno funciona así con sus leyes; en la demanda, mientras mayor sea el alquiler menor será la demanda. Contrario a la oferta, donde a mayor es el alquiler, mayor será la oferta.

Por lo general, en un mercado de competencia, la actividad estará determinada por la cantidad de demandantes de cualquiera de los factores –terreno, capital o mano de obra–; cuya demanda individual tiende a cero o es mínima en relación a la cantidad total demandada del mismo factor, en un tiempo determinado.  En otras palabras, en el mercado existen muchos factores: el contratado, como el trabajo; invertidos, como el capital o alquilados, como el terreno; pero solo se requerirá una sola unidad de estos.

Estructuras del mercado de factores

Algunos mercados de productos son perfectamente competitivos, pero no por ello todos son así; en ocasiones los productores tiene el poder. Algo similar ocurre en los mercados de factores, suscitando la posibilidad de tres estructuras diversas:

  • Los mercados de factores perfectamente competitivos.
  • Mercados donde los compradores de factores tienen el poder del monopsodio.
  • Los mercados donde los vendedores de factores tienen el monopolio.

Cada una de estas estructuras serán explicadas en próximas entregas.