Este año 2018, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, causó gran preocupación a nivel mundial, cuando dio a conocer las medidas proteccionistas sobre los aranceles del acero y el aluminio.

Distintos países expresaron su desacuerdo con el aumento en el costo de las importaciones, y acusaron al presidente de los EEUU de promover una guerra en el comercio mundial. Sus decisiones parecerían atentar contra el libre comercio.

Trump, ha demostrado a lo largo de su gestión, que sus movimientos políticos son nacionalistas y de extrema derecha. No es una sorpresa para muchos que cumpliera con las promesas que hizo durante su campaña. Sin embargo, distintas naciones no lo creían capaz de hacer jugadas económicas tan agresivas.

Ventajas y desventajas

Este tipo de medidas financieras buscan proteger la producción nacional. Se oponen directamente al liberalismo económico y a la libertad de competencia. Las formas más comunes de aplicar medidas proteccionistas en la economía es por medio de aranceles o impuestos a las importaciones.

La mayoría de los movimientos económicos tienen un lado bueno y uno que no lo es tanto. Para algunos especialistas en la materia el proteccionismo económico puede ser nocivo para un país. Este tiende a generar una especie de demanda artificial. Gracias a él se obtienen riquezas en los distintos sectores; sin que las empresas tengan la necesidad de competir para ganarse a los consumidores.

Las ventajas que proclaman los partidarios de los diversos movimientos de protección son muchas. En teoría, se busca que el Estado lidere con firmeza en pro de las empresas y de la producción nacional.

Por medio de distintas medidas proteccionistas, las compañías originarias del país se ven resguardadas de la competencia desleal; y las bruscas estrategias de las empresas transnacionales. Estas decisiones políticas prometen una economía local fuerte e independiente.

La protección económica en distintos países

Aunque se vea con malos ojos las decisiones que Donald Trump ha tomado, no se debe olvidar que muchos de los países desarrollados en la actualidad; han implementado el proteccionismo para alcanzar el bienestar económico.

Alemania y el Reino Unido se caracterizaron por aplicar medidas proteccionistas; para cuidar el producto nacional. En el primer caso, a mediados del siglo XX existió un apogeo de la primera fase del comercio internacional; que, como bien sabemos, terminó con un extremo nacionalismo comercial.

Estados Unidos también fue parte activa de dichas políticas. Entre 1820 y 1930 manejaba impuestos arancelarios del 35% y 48%; uno de los más altos para aquel entonces. Todo era permitido por aquella época donde la Organización Mundial del Comercio aún no existía.

El no libre comercio

Con la intención de volver al país como el descrito anteriormente; Trump apuesta por el nacionalismo en todos los aspectos de su gobierno. Ya ha aumentado los impuestos a China y Corea sobre los paneles solares y las lavadoras. Ahora incrementa en un 25% los aranceles del acero y en 10% el del aluminio.

¿Atenta contra el libre comercio? Todo parece indicar que sí. Ya no se vive en la época donde las medidas de protección eran admitidas. Hoy en día la OMC tiene los ojos puestos en el presidente norteamericano. La Unión Europea y China han advertido que tomarán cartas en el asunto.

Trump busca cumplir con todo lo que ha prometido, defiende la producción nacional; pero muchos de los empresarios de su país mostraron disgusto por estas medidas proteccionistas. La mano de obra barata de la que se valen para vender productos a bajo costo se ve amenazada.

Esto traerá como consecuencias un aumento sustancial en los materiales de producción de las empresas de EEUU. Esto podría generar un aumento en los precios de los bienes; lo que disminuirá la demanda por parte de los consumidores.

Es una red compleja de actividades conectadas entre sí. Ninguna medida tomada por una potencia mundial como Estados Unidos puede pasar desapercibida. Es una de las naciones importadoras más grande del mundo. Se vale de la mano de obra barata de países cuyos sindicatos de trabajadores funcionen mal para enriquecerse.

Todo esto forma parte de un sistema que ha permanecido por años; generando riquezas a grandes compañías y empobreciendo a países menos desarrollados. Pero Trump no está defendiendo a estas naciones pobres. Busca volver a la “América buena” otra vez.

Proteccionismo para algunos

¿Cuál parece ser el problema real? Una parte del mundo quiere señalar al mandatario como un villano mientras que otra parte lo ve como el salvador. Dejan de lado las medidas proteccionistas que se están usando en la actualidad para favorecer a distintas naciones.

La Unión Europea aplica fuertes aranceles a las importaciones chinas, para proteger a sus naciones de la abundante producción de este país; que, además, cuenta con una mano de obra sumamente barata. Sus impuestos a esta nación alcanzan el 26,6%, una clase de proteccionismo, que al parecer, Trump no tiene permitido aspirar.

Muchas de las naciones europeas consideran las medidas proteccionistas como una forma de defensa aceptada cuando se basa en la sustentabilidad. Suiza es uno de los países que aplica lo que ellos mismos llaman “protección fronteriza”.

La supuesta libertad de mercado falla a favor de las naciones más pobres que no tienen  el privilegio, ni la capacidad de enfrentarse a las grandes potencias mundiales; que se rigen mediante algunas políticas económicas de protección.

Parece que el proteccionismo es un tema negativo para algunos países; mientras que otros tienen la libertad de aplicarlo sin ningún problema. Sin embargo, el miedo que existe en el mundo ante tales decisiones de Trump se genera debido a su arraigado nacionalismo; un característica que a lo largo de la historia no se ha desarrollado bien.

La combinación nacionalismo extremo con políticas proteccionistas nunca ha llegado a dar resultados favorecedores. Los horrores sociales de la Segunda Guerra Mundial ponen en alerta al mundo cuando algún mandatario aparece con ideas radicales.

Medidas de protección económicas en etapa inicial

Se debe pensar con profundidad cómo estas medidas pueden ser vitales para el desarrollo económico de una nación. No son siempre un sinónimo de guerra. Países europeos se ven beneficiados de la protección fronteriza. Logran establecer un comercio interno sustentable; que respeta el ambiente, genera puestos de trabajos y riquezas para la nación.

En los periodos iniciales en la economía de un país es necesario que se establezcan medidas proteccionistas; con el fin de ayudar el desarrollo comercial y financiero. Así ocurrió con Camerún; en donde se realzó la producción nacional de pollo prohibiendo la exportación del mismo.

Es probable que en algún punto este país africano pueda competir nuevamente con Europa; pero, mientras tanto, necesita desarrollar su propia economía. La política proteccionista le ha otorgado esa posibilidad.

A la espera de resultados

Todo en su justa medida puede generar cambios positivos. La economía de libre mercado aboga por un proteccionismo casi nulo. Esto ha llevado a que muchos países estén en una situación negativa.

Estados Unidos no es considerado una víctima del sistema financiero mundial; pero a lo largo de los años muchos puestos de trabajo se han perdido y las fabricas han cerrado. Importan todo lo que sea posible para disminuir costos; y se ha vuelto difícil encontrar algún producto nacional.

Las medidas proteccionista que Donald Trump ha tomado se deben revisar con lupa. Entender cuáles son los verdaderos intereses de las empresas y países que se oponen a ellas. Las compañías buscan siempre obtener mayores beneficios.

En Europa muchas medidas arancelarias protegen la producción nacional ¿Estados Unidos podrá aspirar a lo mismo? Trump no debe olvidar los acuerdos y las reglas del juego impuestas por la Organización Mundial de Comercio, que no está contenta con sus decisiones.