Las criptomonedas o monedas virtuales es un medio digital de intercambio de dinero descentralizado cuya confianza ha sido duramente cuestionada. Las dudas provienen precisamente porque son monedas que se generan en un proceso distinto; no pertenecen a ningún país o institución; tampoco están sujetas a ningún tipo de fiscalización ni control y mucho menos posee el respaldo usual. De allí que la relación entre las grandes instituciones, como los bancos centrales y las criptomonedas sea una situación bastante discutida.

La idea fue crear un tipo de dinero descentralizado; que utilizara criptografía como medio de control y que permita el intercambio de valores por internet. Más los bancos centrales y las criptomonedas aún son como el agua y el aceite.

Muchos analistas pensaron que las monedas virtuales sería una moda pasajera; pero ante el fortalecimiento del Bitcoin vale preguntarse ¿cómo se llevan los bancos centrales y las criptomonedas?

Voceros económicos

Agustín Cartens, gerente general del Banco de Pagos Internacionales, comentó que primero deben “existir buenas razones”  para que las autoridades controlen las monedas digitales; esto debido a sus vínculos con el sistema financiero tradicional. Asimismo, refirió que los bancos centrales, los ministerios de finanza; las oficinas fiscales y los reguladores del mercado financiero deben vigilar la “frontera digital”; de esta manera, se garantizaría un juego parejo que salvaguarde el “valor real” del dinero.

Esta afirmación la realiza puesto que las criptomonedas dependen mucho del potencial de inversión que considere una persona; es por ello que su valor varía tan rápido de mes a mes. De allí que Carstens agregara “el bitcoin no es funcional como medio de pago, sino que depende del oxígeno que le da la conexión con medios de pago estándar”; lo que abre una brecha para las transacciones ilícitas o ilegales. Esta razón es más que suficiente para que, a juicio de este gerente, los bancos centrales mantengan su suspicacia.

Voces de la Eurozona

Por su parte, Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, declaró como “riesgoso” considerar las divisas digitales como activos no regulados; motivo por el cual el BCE y las entidades bancarias de la eurozona están analizando su exposición ante ese mercado.

Al respecto, el vicegobernador del Banco de Italia refirió que “Los bancos centrales no están listos (…) para manejar las consecuencias de lanzar criptomonedas”. Recalcó  que sería una responsabilidad del banco; ya que estaría respaldada por sus activos y pondría en juego la credibilidad del banco central. Esto crearía una volatilidad en la potencial inversión del gobierno en la política monetaria. No obstante, destacó algunas ventajas, como el bajo costo de almacenamiento; o la idea de que sea un activo “sin riesgo de crédito y liquidez”, con lo cual no sería necesariamente perjudicial para los bancos.

De igual modo, el gobernador del Banco de Francia afirmó: El bitcoin es un producto especulativo y extremadamente volátil; que carece de una base económica. Francois Villeroy de Galhau, ha alertado a la opinión sobre los parámetros que se utilizan para considerar al bitcoin como una moneda; y mucho menos una criptomoneda.

La esperanza de la banca comercial

Esto contrasta abiertamente con el anuncio realizado por City de crear su propia criptomoneda; incluso, cuatro de los bancos más grandes del mundo (UBS, Deutsche Bank, Santander y BNY); han mencionado un acuerdo para desarrollar su propia infraestructura de criptomonedas. Esto con la esperanza de que se acepte su desarrollo en sector bancario.

Esta esperanza se sustenta en la necesidad del mercado de incluir una moneda digital como recurso de pago en las plataformas digitales. La iniciativa de los bancos privados intenta convencer a las diversas bancas centrales de utilizar la moneda a partir de este año. Otra de las razones que argumentan estas entidades es el carácter “universal” que tendría el servicio; con lo cual crecería a la par de la banca electrónica.

De implementarse la propuesta, esta moneda sería el primer sistema de blockchain utilizado oficialmente entre las principales instituciones financieras; aunque estas entidades llevan utilizando una infraestructura similar de liquidación entre los bancos y los bancos centrales, muy anterior a boom del bitcoin y del blockchain.

Perspectiva del mercado chino

Cabe señalar que el vicegobernador del Banco Central de China, Fan Yifei, declaró que el ente para el que trabaja tiene tres prioridades en el desarrollo monetario; una de ellas corresponde al reforzamiento de las regulaciones internas y externas que permitirán rectificar diferentes tipos de criptomonedas. Con esto no deja claro si refiere a una modificación o eliminación de prohibiciones sobre el uso de las criptodivisas; o si, por el contrario, pretende exacerbarlas. Sin embargo, sí dejó claro que las decisiones que se tomen deben favorecer la construcción de un mecanismo que pueda controlar proyectos en el sistema financiero chino.

Ahora bien, el Parlamento Europeo se ha pronunciado al respecto considerando que a las criptodivisas no se les deben ignorar ni prohibir. Igualmente, instan a los supervisores de los mercados a darles un “trato homologable a cualquier otro instrumento financiero”. Ante estas declaraciones muchos analistas consideran que el 2018 puede ser el año de apertura para las monedas virtuales. La relación entre los bancos centrales y las criptomonedas aún es larga pero mucho menor al camino planteado hace unos años cuando el Bitcoin solo valía unos céntimos de dólar.