Globalización es un término que se emplea para referirse a un aumento de la integración económica de los países. En la actualidad, se puede observar en el crecimiento de los movimientos internacionales; tales como los bienes, servicios y el capital. Los países que son potencia actualmente lo son debido a este fenómeno.

Un importante componente de la globalización es el aumento que ha experimentado la proporción de la producción nacional; la cual se dedica a las importaciones y a las exportaciones. La producción destinada al comercio se ha duplicado en los últimos 50 años, debido a la continua disminución de los costos de transporte y de las comunicaciones; así como también de los aranceles y de otras barreras al comercio.

Componentes de la globalización

El aumento del comercio ha ido acompañado de un incremento en la especialización del propio proceso productivo; ya que algunas fases de producción, incluso, se pueden subcontratar en otros países. Esto es característico de las actividades manufactureras en los países de alto ingreso.

El segundo componente de la globalización es la integración de los mercados financieros. Este factor se pone en evidencia con la aceleración del ritmo que se le otorgan a los préstamos internacionales; así como en la convergencia de los tipos de interés de los diversos países.

La integración de los mercados de bienes y financieros ha permitido beneficiarse enormemente del comercio. Debido a la baja de los precios, ha ido aumentando la producción; lo que trae como resultado una aceleración del crecimiento económico. Pero esto también ha generado otros efectos secundarios.

Consecuencia de la globalización

La integración económica trae como consecuencia el desempleo, así como también las pérdidas de utilidades. Esta situación ocurre cuando los productores extranjeros de bajos costos desplazan a los productores nacionales. Al trabajador textil y al agricultor les favorece poco que los consumidores paguen precios más bajos por los alimentos y la ropa. Quienes pierden, como consecuencia del aumento del comercio internacional, se han convertido en los defensores del proteccionismo; abogan por el uso de aranceles y de las contingencias sobre el comercio internacional.

Otra consecuencia de la globalización son las crisis financieras internacionales, provocadas por la integración financiera. A finales de los años 90, los problemas de países como Tailandia, México y Rusia se difundieron a los mercados de acciones y de bonos de todo el mundo.

El contagio de las pequeñas perturbaciones es una consecuencia directa de la estrecha integración de los mercados. Los inversionistas extranjeros colocan sus fondos en Tailandia en busca de mayores rendimientos. Sin embargo, es probable que estos los retiren cuando detectan alguna anomalía que puedan provocar una crisis financiera. En ese caso, los países intentan sostener a las instituciones financieras, o los tipos de cambio, ante un enorme ataque especulativo.

Para finalizar, la globalización plantea numerosas y nuevos cuestionamientos a los responsables de la política económica. Es casi imposible adivinar las consecuencias que generará en el mercado interno, una vez que un sector económico entre en la competencia internacional. De allí que se planteen leyes internacionales para evitar perturbaciones cuando un país competidor entre, en gran escala, al mercado.