Si una persona siente que no le alcanza la vida para pagar sus servicios básicos porque el mercado es lo suficientemente inestable como para modificar sus precios en menos de 24 horas; queremos decirle que esa persona está viviendo una economía inflacionaria. La inflación es el proceso de aumento generalizado y sostenido de los precios existentes en el mercado. En general, durante este proceso observamos un desequilibrio entre la producción y la demanda; así como la pérdida del valor del dinero para adquirir dichos bienes y pagar los servicios.

En un mercado es normal que los precios fluctúen, pero la variación en el caso de la inflación es generalizada y constante. Tampoco podemos decir que todos los artículos aumentan en la misma proporción; por el contrario, la variación de precios se experimenta según el valor que esa sociedad le dé a determinados bienes y servicios. Por ejemplo, si un país consume mucha más gasolina que agua es evidente que el precio del combustible será mayor al del agua; sin embargo, hay claras excepciones. Algunos de los bienes considerados para estos cálculos son los llamados de consumo diario, tipo: alimentos, periódico o combustible; los de consumo duradero, tipo: vestimenta o maquinarias como lavadoras, computadores, entre otros; y servicios tipo: seguros, alquiler de vivienda, luz, etc.

Es necesario destacar, que si bien cada persona tiene necesidades distintas; pues habrá alguna que no tengan automóvil y prefieran el transporte público. Por esta razón es que se fija una media a partir de los hábitos de consumo; que es el que determina la relevancia de los distintos bienes y servicios para calcular la inflación.

En este sentido, podemos aseverar que la inflación refleja la disminución del poder adquisitivo de la moneda, lo que hoy puedes comprar con una cantidad determinada mañana no. Una medida que corresponde al porcentaje analizado de la variación de precios en el tiempo es el índice de precios al consumidor o IPC.

Puntos de vista: la causas de la inflación

Las causas de la inflación dependerán desde qué perspectiva se aborde. La teoría monetaria asegura que los precios subirán si el monto total de dinero se incrementa conjunto a la demanda de bienes pero no sucede lo mismo con el aumento de la oferta. Para esta corriente de pensamiento el principal factor es el aumento de la cantidad de dinero. Por su parte, la teoría del lado de la oferta asevera que la inflación sucede cuando el incremento de la masa monetaria excede la demanda de dinero. De allí que, el valor de la moneda esté sujeta al patrón de su respaldo económico.

Añádase a estas la teoría desarrollista, la cual afirma que la inflación es causada por el desequilibrio externo de pagos; como resultado de la influencia de los monopolios desarrollados sobre los países del Tercer Mundo. Finalmente tenemos la teoría austríaca; cuya hipótesis afirma que la inflación se produce por el incremento de la oferta monetaria por sobre la demanda de la gente. Esta escuela rechaza la idea de un aumento sostenido de precios; pues, las causas de demanda de dinero recaen sobre los productores de bienes y servicios. Para los seguidores de esta teoría, el banco central funciona como un factor de monopolio; por lo que insta volver al sistema moneda-mercancía, respaldando la moneda con algún mineral que funcione como activo tangible.

Entre las causas que generan inflación encontramos la inflación por consumo o demanda de bienes; situación donde la demanda excede a capacidad de producción o importación de bienes. Tenemos también la inflación por costos; esta ocurre cuando la materia prima aumenta y, por ende, lo hará el productor para mantener su ganancia. Entre la variedad observamos la inflación autoconstruida; que actúa cuando se prevé un incremento de precios y el productor comienza a ajustar mucho antes para hacerlo gradual. Y, para finalizar, encontramos la expectativa de inflación; esta ocurre cuando se aumentan los sueldos esperando contrarrestar los altos costos de los bienes. Sin embargo, esa acción dará pie para que estos últimos vuelvan a aumentar. Esto genera un circulo vicioso donde el mercado realmente nunca logrará estabilizarse.

Una vez expuesto el panorama entendemos por qué los bancos centrales velan por las políticas económicas; de manera que, evitan llegar a un proceso de inflación que desestabilizaría el mercado.