El IPC o índice de precios al consumidor representa el valor del costo de la vida. Es una medida que indica la variación que presenta, cada mes, los costos de los bienes y servicios consumidos.

Es normal pensar que hoy no se compra con un dólar tanto como se compraba hace veinte años. Por lo que es común el aumento de precios de casi todo. El incremento, en general, del coste se denomina inflación; fenómeno que ocupa una de las principales preocupaciones de los economistas y de los responsables de la política económica.

El indicador más utilizado del nivel de precios es el índice de precios de consumo (IPC). Se comienza calculando los precios de miles de bienes y servicios. Al igual que el PIB convierte las cantidades de muchos bienes y servicios en una única cifra que mide el valor de la producción; de este modo, el IPC convierte los precios de muchos bienes y servicios en un único índice que mide el nivel general de precios.

Si lo llevamos a la praxis, observamos que: dado que la gente compra más pollo que caviar, el precio del primero debería tener un peso mayor en el IPC que el del segundo. Cabe señalar que, los institutos encargados de calcular la estadística de una nación evalúan los diversos artículos de una cesta de bienes calculando su precio; así como también los servicios pagados por un consumidor promedio. El IPC es el precio de esta cesta de bienes y servicios en relación con el precio que tenía la misma cesta en un año base.

Calcular IPC (índice de precios al consumidor)

Supongamos, por ejemplo, que el consumidor representativo compra cinco kilos de arroz y dos de pasta al mes. En ese caso, la cesta de bienes está formada por dichos bienes en las mencionadas proporciones; de manera que el IPC se representaría así:

(5 x Precio actual del kilo de arroz) + (2 x Precio actual del kilo de pasta)

IPC = —–––––––––———————————————————————————————.

(5 x Precio del kilo de arroz en 2007) + (2 x Precio del kilo de pasta en 2007)

En este ejemplo, el IPC toma como base el año 2007. Por lo que el índice señala cuánto cuesta en la actualidad comprar los mismos rubros en relación con lo que costaba comprarlos en 2007.

El índice de precios de consumo es un indicador de la inflación muy vigilado. Los responsables de la política económica del banco central lo tienen presente cuando deciden la política monetaria. Por otra parte, muchas leyes y contratos contienen cláusulas de ajuste para tener en cuenta variaciones del nivel de precios. Las pensiones se ajustan todos los años para que la inflación no empeore el nivel de vida de estos beneficiarios.

Como son tantos los elementos que dependen del IPC, es importante asegurarse de que esta medida del nivel de precios es exacta. Muchos economistas creen que el IPC tiende a sobrestimar la inflación por varias razones.

Problemas del IPC

Como el IPC mide el precio de una cesta fija de bienes, no refleja la capacidad de los consumidores para sustituir los bienes que se han encarecido por otros cuyo precio relativo ha bajado. Por tanto, cuando varían los precios relativos, el verdadero coste de la vida aumenta lentamente en relación con el IPC.

El segundo problema es la introducción de nuevos bienes. Cuando se introduce un nuevo bien en el mercado, los consumidores disfrutan de un bienestar mayor; ya que tienen más productos entre los que elegir. De hecho, la introducción de nuevos bienes aumenta el valor real del dólar. Sin embargo, este aumento del poder adquisitivo del dólar no se traduce en una reducción del IPC.

El tercer problema son los cambios de calidad que no se miden. Cuando una empresa altera la calidad de los bienes que vende, no necesariamente afecta al mercado; de ahí que toda variación de precios refleja el cambio. Los institutos de estadística hacen lo posible por tener en cuenta los cambios que experimentan la calidad de los bienes.

No obstante, muchos cambios de calidad, como la comodidad o la seguridad, son difíciles de medir. Lo normal es que mejore la calidad, pero si esta mejora no se mide el IPC; pues aumenta más deprisa de lo que debería. Cabe señalar,  que lo anterior sucederá en el caso de que la empeora del servicio no medido no sean de mayor magnitud.

Como consecuencia de estos problemas de medición, se ha sugerido que revisen las leyes para reducir el grado de iniciación. Por ejemplo, las pensiones podrían indiciarse con respecto a la inflación del IPC menos un punto. Esa modificación permitiría contrarrestar más o menos estos problemas de medición. Al mismo tiempo, reduciría automáticamente el crecimiento del gasto público.