El capital se puede definir como la suma de dinero que no ha sido gastada por su dueño; y que ha resultado ahorrado o invertido en diferentes bienes.

En una economía industrial avanzada, como la que podemos observar hoy en día en la mayoría de los países desarrollados; se ve el amplio uso de edificios, maquinarias, ordenadores, entre otros. Los cuales son un factor duradero y, al mismo tiempo, un producto de la economía.

Cabe señalar, el capital es uno de los tres grandes factores de producción; los otros dos, la tierra y el trabajo. Estos últimos se suelen denominar factores primarios de producción; lo que significa que su oferta depende en gran medida de factores no económicos. Es decir, de factores como la tasa de natalidad o la geografía del país.

El capital, en cambio, ha de producir materiales antes de poder emplearlos. Por ejemplo, algunas empresas fabrican maquinaria textil, que se utiliza luego para fabricar ropa. Otras, fabrican tractores agrícolas que se utilizan para ayudar a producir arroz.

La utilización del capital

Esta idea implica métodos de producción indirectos que consumen tiempo. El hombre aprendió que estas técnicas suelen ser más eficientes que los métodos de producción directos. Por ejemplo, en la pesca es improductivo e ineficiente si lo realizarás solo con las manos; sin embargo, si usas un instrumento, como una caña de pescar, te ahorras trabajo físico, además de aumentar tus probabilidades de pesca. Por lo que, si aplicamos más fuerza de capital aportando barcos pesqueros, la pesca será productiva para alimentar a muchas personas; asimismo, permitirá vivir mejor a quienes manejan las redes y al equipo especializado.

Debemos añadir a lo anterior que el aumento del stock ayuda a crecer la economía de manera rápida; desplazando la frontera de posibilidades de producción del país hacia afuera. De ese modo, podemos ver cómo el crecimiento está basado en el sacrificio del consumo actual, pues, ¿cómo podemos obtener mayor capital sin inversión? Este viene del ahorro y solo es posible dejando de consumir una cierta parte en el presente; lo cual nos permitirá tener los recursos necesarios para la adquisición de nuevos bienes de capital.

Tasa de ahorro e inversión en la actualidad

Las elevadas tasa de ahorro y de inversión de los países asiáticos como Taiwán, China y Corea del Sur contribuyen a explicar el por qué han crecido tan deprisa estos países en las últimas cuatro décadas. En cambio, muchos países pobres ahorran e invierten poco, por lo que se quedan rezagados al no poder acumular capital productivo. No obstante, todo esto deber tener ciertas limitaciones, pues una inversión indirecta excesiva provocaría una reducción excesiva del consumo actual; lo cual tampoco es favorable en la economía, por lo que todo hay que mantenerlo en un margen donde ahorrar para un consumo futuro no nos perjudique en la actualidad.

En una economía de mercado, el capital, generalmente, es propiedad privada y el ingreso que produce va para los individuos. Los derechos de propiedad permiten a los dueños utilizarlos, intercambiarlos o hacer lo que quieran con ellos. Estos bienes también tienen un valor en el mercado, por lo que pueden comprarse y venderse al precio de mercado. La posibilidad de poseer un capital y de beneficiarse de este, es lo que da su nombre al capitalismo.

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