Diferencias entre el impuesto, la inflación y el señoreaje

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
El impuesto se paga automáticamente a medida que las familias pierden el valor de sus saldos de dinero a medida que aumenta el nivel de precios; esta es la manera como el Gobierno cobra el impuesto.
impuesto, inflación y señoriaje; variación de los saldos reales

El punto clave para marcar la disparidad entre la inflación, el impuesto y el señoreaje es cómo afectan cada uno la variación de los saldos reales de dinero. Ante la posibilidad que el gobierno imprima dinero sin que necesariamente haya inflación. La decisión de imprimir dinero representa un costo elevado virtualmente; pero, las monedas y billetes pueden transformarse en bienes y servicios. Esto puede ocurrir cuando hay un aumento de la demanda de dinero; debido a que los precios internacionales están aumentando.

Al sobrevenir la subida de los precios internacionales se requerirá que los precios internos suban por la paridad del poder de compra. Cuando esto suceda se declinará el valor real de los saldos monetarios y se producirá un exceso de demanda de dinero; lo que le permitirá al Banco Central incrementar la oferta monetaria para compensar el alza de los precios. Esta situación deja invariable los saldos reales de dinero; en este caso, el gobierno percibe el señoreaje mientras el nivel de precios está subiendo y no pierde reservas en el proceso.

Casos posibles

Otra oportunidad se presenta cuando crece la demanda de saldos reales de dinero en la economía, debido al crecimiento subyacente del PIB; siempre y cuando el Banco Central incremente la oferta lo justo para satisfacer la demanda de dinero. Ante esa situación no hay exceso de oferta ni inflación. En estas circunstancia el gobierno recibe señoreaje pero no hay impuesto, ni inflación, ni pérdida de reservas; esto si se está bajo algún tipo de cambio fijo. Podemos suponer otro escenario, como lo es la declinación en las tasas de interés externas; lo que conlleva a una disminución de las tasas de interés internas.

Ante ese panorama cae la velocidad de circulación del dinero y aumenta la demanda por saldos reales de dinero. Un aumento de la demanda de dinero le proporciona al banco unos recursos gratuitos; pues, las familias aumentan sus saldos de dinero vendiendo activos externos al banco central a cambio de moneda nacional. De este modo, el Banco Central gana reservas internacionales al leve costo de imprimir el incremento de moneda nominal que el público desea mantener; mientras el gobierno puede utilizar dichas reservas para financiar un mayor déficit fiscal.

Impuesto y el señoreaje

Por lo explicado anteriormente, podemos definir al señoreaje como el ingreso que percibe el gobierno en virtud de su poder monopólico; lo cual le permitirá imprimir monedas que se traduce en igual poder adquisitivo respecto al dinero que pone en circulación en un periodo dado. Por otro lado, el impuesto inflación es la pérdida de capital que sufren los poseedores del dinero como resultado de la inflación.

Con respecto al impuesto inflacionario, si la tasa de inflación es cero, el ingreso también será cero. Por esto, aunque pueden valer igual el señoreaje y el impuesto inflacionario; en especial cuando las familias tratan de mantener un valor constante de saldos reales de dinero, no son lo mismo. Al aumentar la inflación, la base tributaria, en este caso la demanda por saldos reales de dinero, disminuye.

El punto clave es que puede existir señoreaje sin necesidad de que haya inflación y los saldos reales de dinero puede mantenerse iguales; sin embargo, el impuesto inflación, como su nombre lo indica, se debe a la inflación para cumplir con su función. Claro, este impuesto especial no requiere de la administración de una agencia recaudadora ni de la aprobación legislativa. El impuesto se paga automáticamente a medida que las familias pierden el valor de sus saldos de dinero a medida que aumenta el nivel de precios; esta es la manera como el Gobierno cobra el impuesto.

Ahora veamos, el gobierno imprime dinero con el fin de financiar un déficit, pero hasta cierto punto le resultará productivo; es decir, existe un tasa estable de inflación. Si persiste en seguir financiando un déficit alto, enfrentará pérdidas con el impuesto inflacionario; con lo cual puede caer en una situación hiperinflacionaria.

Las respectivas ecuaciones para el impuesto y el señoreaje, respectivamente:

  Para el impuesto inflación

  

Para el señoreaje.

Yamil Alfonzo

Yamil Alfonzo

Leave a Replay

Economía







Más sobre economía

Suscribete Para recibir noticias

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra , pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies