Las diversas sociedades del mundo plantean sistemas económicos distintos que, aunque persigan objetivos parecidos sus políticas económicas son diferentes. Desde esta perspectiva el Banco Central Europeo y la Reserva Federal son dos de los más grandes bancos centrales. Sus monedas son de referencia mundial y sus políticas influyen a más de 700 millones de personas. No obstante, plantea unas diferencias importantes en cuanto los objetivos de sus respectivas políticas monetarias.

Políticas económicas

Comencemos por recordar que la función del Banco Central Europeo (BCE) es mantener una economía estable entre los países  de la zona, así como evitar la inflación en los mismos. Así como plantear negocios internos y externos a la comunidad europea.

Por su parte, la Reserva Federal es el ente que realiza las funciones de banco central en Estados Unidos.  Su función está orientada a proveer al país de un sistema monetario seguro flexible y estable. Esto lo logra a través de cuatro programas: El primero, orientado a conducir la política monetaria de los EE.UU. a un crecimiento económico sostenible; con empleo, estabilidad de precios y una tasa de interés a largo plazo moderada.

El segundo supervisa y regula a las instituciones bancarias, para que puedan garantizar la seguridad y solidez del sistema financiero; así como proteger los derechos de crédito de los consumidores. El tercero se enfoca en contener el riesgo sistémico que puede suscitarse en los mercados financieros. Y, el cuarto, proporciona al gobierno nacional, y  diversas instituciones nacionales y extranjeras, servicios financieros; lo cual se vincula con el sistema de pagos de la nación.

Estructura

Aunque la estructura del Banco Central Europeo y la Reserva federal sea similar, con el primer caso encontramos una instrumentación descentralizada en Banco Centrales Nacionales (BNCs); y centralizada para el segundo caso, en la Junta de Gobernadores y el FOMC o Federal Open Market Comitte.

Políticas monetarias

En cuanto a las políticas monetarias el Banco Central Europeo y la Reserva Federal se plantean objetivos comunes con diferentes métodos para alcanzarlos. El BCE tiene como política mantener la estabilidad de precios en un dos por ciento (2%); el cual se ejecuta sobre operaciones principales de financiación. En este sentido, la Reserva Federal establece unas estrategias basadas en una cantidad considerable de indicadores que no delimitan cuantitativamente. Ejecutadas desde los intereses de los fondos Federales

En los Estados Unidos la liquidez del mercado se presenta a través de la compra de bonos del Tesoro que emite la Reserva Federal; mientras que el sistema europeo utiliza un sistema de pujas por contratos de reporto entre los 1500 bancos elegibles.​

Desde la instrumentación de política monetaria el Banco Central Europeo y la Reserva Federal pretenden inyectar liquidez a sus respectivos mercados con metodologías distintas. El BCE otorga facilidades marginales de crédito y de depósito;  por su parte, el Sistema de Reserva Federal solo atiende la inyección de liquidez a través de ventanillas de descuento. Estas acciones en el primer ente garantizan un mínimo de liquidez por parte de las entidades de crédito; con lo cual la base de reserva está dirigida en depósitos captados, valores e deuda e instrumentos del mercado monetario. En el caso del Sistema Federal de Reservas, la liquidez está bajo la responsabilidad de las instituciones de depósito; y su base de reservas está orientada a los depósitos a la vista y a plazo.