Diversas hipótesis de la crisis de los precios del siglo XVII

Diversas hipótesis de la crisis de los precios del siglo XVII

En el transcurso de la historia, han sucedido una buena cantidad de eventos que han puesto en riesgo la economía. Antes de que ocurriera la gran burbuja económica francesa desatada por la Compañía de Mississippi ocurrió, en el siglo XVII, lo que la historia ha denominado como la crisis de los precios o la revolución de los precios.

Para ese entonces, el oro se usaba como moneda y material que estaba sujeto a la ley de la oferta y la demanda. Una vez descubierto el continente Americano, el oro, la plata y los demás metales preciosos que extraían de allí cambiaron el modo de vida de los europeos. Esto representó un proceso de expansión económico y social.

Rápidamente los precios aumentaron hasta 4 veces, proceso que se extendió por unos 150 años; sin embargo, no fue igual para todos los Estados ni con todos los productos. Pero, en algún punto los metales preciosos se convirtieron en algo común. Había tanto en el mercado que su valor disminuyó y la crisis de los precios comenzó.

Diversas perspectivas para estudiar el fenómeno

Muchos teóricos han analizado si el detonante real de la crisis de los precios fue realmente el exceso en la entrada de oro y plata, y si no se debió a otros factores. Keynes y Hamilton afirmaron que el flujo de estos metales activó el comercio pero depreció el valor de la moneda.

El resultado fue un rápido aumento de precios que ocurrió más expedito que los salarios; provocando, en algunos casos, los primeros pasos en el desarrollo del capitalismo. Es por ello que se considera que a partir de lo ocurrido en esta época es cuando se explica el término monetarista.

Visión monetarista

Los seguidores de la corriente monetarista asumen que, al momento de la crisis de los precios del siglo XVII, la economía funcionaba de manera muy parecida a como actualmente se maneja. Bajo un mercado que se mueve similar en la oferta y la demanda a la que vivimos ahora.

No obstante, se debe reconocer que la penetración del mercado en la economía familiar era muy limitada; dos factores importantes a tomar en cuenta en esta época es el autoconsumo y la autarquía quienes imponían un estilo de vida y de consumo muy diferente al actual. La variable la imponía el impulso de la población, siendo este el principal factor en el aumento de los precios.

Pierre Vilar y Peter Kriedte: cuetionable marxismo

Pierre Vilar parte del gráfico establecido por Hamilton, donde analiza los datos generados por la subida de precios ocasionada por la llegada del oro y de la plata. La propuesta de Vilar es que se debe matizar la observación de estos datos.

El aumento de los precios en Europa no lo ocasionó la cantidad de minerales disponibles; sino los bajos costos de extracción en América, en contraposición con los presentes en las minas europeas. Una visión un tanto marxista pero que no deja de cuestionar un punto importante ¿fue la cantidad de minerales lo que desató la crisis?

Peter Kriedte tiene una postura similar a la de Vilar, asevera que la crisis de los precios no solo fue producto del ingreso del oro americano; por el contrario, la explotación europea debía tomarse en cuenta también.

Del mismo modo, Kriedte pone en tela de juicio la teoría cuantitativa del dinero expuesta por Hamilton; cuestiona que lo ocurrido durante el siglo XVII no fue un aumento proporcional, como tampoco ocurrió con la inflación.

Según los datos analizados por Kriedte los productos de primera necesidad son los que sufrieron un aumento considerable; mientras que los productos manufacturados presentaban una subida de precios moderada.

Pero la inflación en los productos de primera necesidad no ocurre solo por el efecto del oro y la plata en la economía; también depende de los rendimientos agrícolas. Estos tenían tendencia a la baja lo que ocasionó una disminución de la productividad.

Expuestas sus consideraciones, tanto Vilar como Kriedte concluyen que se debe matizar el concepto de revolución de los precios; pues mucho de lo ocurrido se originó antes de que la crisis estallara y que, según sus investigaciones, períodos de estabilidad ocurrieron durante ese tiempo.

Fischer y la ecuación que intenta explicar el fenómeno

En un intento de cuantificar lo ocurrido, Irving Fisher creó una ecuación que, de forma simplificada, explica el suceso así; el precio de los mercados por la cantidad de bienes intercambiados es igual a la masa de moneda circulante por la velocidad de circulación de la misma.

De modo que el costo de los productos es directamente proporcional al uso de la moneda por su velocidad de circulación e inversamente proporcional al trueque de bienes. Más esta hipótesis entra en contradicción al observar que la distribución de precios no era igual en todos los países. Inglaterra, Suecia, Italia y España experimentaron tasas de aumento anual muy diversas; lo que lleva a buscar explicaciones más allá del análisis monetario.

Ante tanta diversidad de opiniones es difícil establecer un enfoque general de la crisis de los precios; pues también afectó campos muy diversos, desde la economía hasta el pensamiento religioso. Muchos autores creen que solo fue una recesión prolongada, tal como apunta Morineau; otros a una reconversión excesiva y algunos más sostienen que fue un cambio brusco de carácter coyuntural.

¿Ventajas de la crisis de los precios?

Aunque la mayoría de autores asumen que fue un período lleno de dificultades; fue también una época de bastante progreso en varios aspectos. La perspectiva que se tenga de este fenómeno dependerá del autor con el que se trabaje; pues uno que otro ha llegado a afirmar que no existió crisis alguna durante el siglo XVII.

Italia, por ejemplo, se benefició de la reconversión industrial, pasando a la manufactura de la seda; transformándose en el principal exportador de Europa. Caso contrario a lo ocurrido en España. Reino Unido y los Países Bajos sostuvieron mejor este aspecto debido a la cantidad de mano de obra y material que habían acumulado.

Lo que sí es indudable es que la crisis de los precios dejó ciertos beneficios para la industria y abrió un camino para la Revolución Industrial y el capitalismo. Uno de los sectores más afectado fue el agrícola; el descenso llegó a un 17% en Europa Oriental, un 18% en Alemania y un 13% en Reino Unido. Aunado a esto se conformó un grupo poderoso que reclamaba la propiedad de las tierras; surgiendo una suerte de aristocracia rural. Todo esto modificó la demografía y trajo otra serie de consecuencias sociales.

Toshiba, los altibajos de una empresa casi muerta

Toshiba, los altibajos de una empresa casi muerta

Las grandes empresas que hoy dominan el mundo lograron ese estatus con el paso del tiempo; quien las posicionó como compañías de confianza y referentes inmediatos. Si revisamos el área tecnológica, observamos que algunas sociedades han permanecido en el mercado. Así lo ha logrado Toshiba, líder mundial en la manufactura de aparatos electrónicos.

Nacimiento de Toshiba

La historia de Toshiba ha sido larga, y muchas veces desesperanzadora. Sus comienzos fueron brillantes, pero su desarrollo se ha visto afectado por muchos factores. La empresa nació en Japón en 1939, y no fue hasta 1978 cuando se oficializó el nombre Toshiba, el cual ha conservado hasta la fecha.

Su origen se dio como una fusión de dos compañías japonesas, Shibaura Engineering, dedicada a la creación de equipo telegráfico; y Tokio Electric, que fabricaba lámparas eléctricas incandescentes.

En la actualidad, la empresa Toshiba se posiciona en el puesto número 5 a nivel mundial de ventas de ordenadores portátiles; y el 5% de las ventas mundiales de este producto. Sin embargo, su desarrollo y evolución se ha visto bastante maltratado al pasar los años; llegando al punto de convertirse en una empresa zombie.

Historia de Toshiba

Desarrollo de una compañía mundial

La fusión de 1939 entre las dos empresas fue fructífera. Más con el tiempo cobraron fuerza y adquirieron pequeñas compañías especializadas en ingeniería y en industria primaria. Las subdivisiones dentro de la sociedad no tardaron en llegar; cada una se ocupaba de producir el capital necesario para invertir el dinero en investigaciones para nuevas tecnologías.

En total, eran ocho departamentos, el más grande especializado en maquinaria eléctrica pesada; cada uno de ellos aportaba las ganancias que hicieron crecer tecnológicamente a la institución.

Su estrategia corporativa estuvo centrada en resultados a largo plazo. Apostaban por la investigación tecnológica para crear los productos del mañana. Gracias a esta estructura consiguieron grandes resultados que llevaron a Toshiba a ser la primera empresa tecnológica en los años 80.

Grandes inventos para el mundo

Toshiba trajo al mundo los mayores inventos tecnológicos, desde aparatos electrodomésticos hasta tecnología de punta. Algunas de sus creaciones fueron la base de muchas investigaciones; que hoy en día han evolucionado para darnos productos de uso diario.

La compañía fue pionera en importantes investigaciones, desarrollaron los primeros radares de Japón, los primeros transmisores de televisión; así como la influencia en dispositivos transistores. En el plano doméstico crearon las lavadoras eléctricas, refrigeradores y los hornos microondas.

Toda su planificación se basaba en mirar hacia el futuro, con ello lograron sus años dorados, en 1980. Durante este glorioso periodo, el personal e investigadores de Toshiba inventaron: el primer video-teléfono a color, el DVD; comercializaron la computadora portátil. Pero su más importante invención tecnológica fue la creación de los semiconductores.

toshiba lapto

Toshiba laptop. La gran empresa japonesa fue la pionera en la producción de computadora portátiles.

Su popularidad alcanzó la internacionalización gracias a los semiconductores, en especial el de 1 megabyte. Este logro los hizo aparecer en el panorama mundial; atrayendo a distintos países, en especial, Estados Unidos. La potencia de América quedó asombrada con la tecnología de semiconductores.

La capacidad de memoria de un megabyte era la mayor creación para la época. Este componente se comenzó a usar para almacenar información en las computadoras. El dinero para las investigaciones continuó y pudieron implementar un nuevo sistema para ellas llamado “Bajo el escritorio”. Con él reducían costos y tiempo.

Toshiba

Memorias semiconductores. Toshiba es el padre de esta tecnología, sin embargo Samsung logró destronarlos y convertirse en los primeros productores de estas memorias.

Por medio del sistema nuevo emprendieron la aventura de crear un semiconductor de tipo flash, con mayor potencia y capacidad. Pero en el mercado aparecieron nuevas compañías que no tardaron en pisar sus talones. Una de ellas fue Samsung, empresa originaria de Corea del Sur.

Final de una era de beneficios

Los años dorados acabaron para darle paso a los 90, Toshiba se estancó en su desarrollo. A partir de esa época no encontraron la recuperación económica total, pero siguen operando y siendo una de las mayores empresas de la historia hasta la fecha.

La  década del 90 fue el comienzo de una caída larga y prolongada para Toshiba. Después de la explosión de la burbuja económica en Japón no pudieron recuperarse y detuvieron las inversiones e investigaciones tecnológicas. Su perspectiva hacia al futuro se vio paralizada por las condiciones financieras que atravesaban. Apostaron a la producción de memorias flash, pero estas no reportaban beneficios.

Ante la problemática situación debieron aceptar la oferta de su competidor más cercano: Samsung. La empresa de Corea del Sur le propuso a Toshiba desarrollar la tecnología de semiconductores en conjunto. El trato se llevó a cabo e impulsó las finanzas de la casi derrotada institución.

Toshiba no tomó en cuenta el potencial de Samsung que rápidamente ganó espacio en el mercado y se posicionó como la empresa líder en nueva tecnología. Esta compañía creció y se desarrolló basándose en las ideas de la empresa japonesa, a quien deben agradecerle su enorme alcance.

El nuevo milenio no colaboró

A principios del año 2000, la vieja, pero aún vigente compañía no pudo seguir compitiendo en el mercado. Los beneficios desaparecieron y las ganancias no volvieron a ser las mismas. Toshiba se vio obligada a sacar de circulación su más grande invento; los semiconductores de memoria.

Los ejecutivos no perdieron la esperanza de volver a ver brillar a la compañía. Invirtieron 840 millones de euros para financiar las investigaciones. Apostaban de nuevo al futuro como ganancia. Pese a sus esfuerzos para el 2005 ninguna sociedad japonesa mostraba interés en invertir en la compañía.

Toshiba se ha visto envuelta en escándalos, caídas y ha sido salvada en varias ocasiones gracias a las contribuciones de distintos acreedores. Es una de las empresas zombie más conocidas, que demuestra que las invenciones, por más creativas e innovadores que sean no garantizan el crecimiento económico.

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En el 2015 la empresa saltó a los titulares de noticias en todo el mundo. Se le acusaba de manipular e inflar las cifras contables desde el 2008. Después de estos anuncios y una disculpa pública de su director, las acciones bajaron un 40%, convirtiéndose en el peor año de la historia para Toshiba.

Posteriormente, vendieron varias fábricas en el extranjero, renunciaron a la producción de televisores y alrededor de 7000 puestos de trabajo se perdieron. La empresa aún no muere, pero su actividad está en el limbo; representa un grande del comercio de productos electrónicos, al que constantemente se apuesta con la esperanza de que algún día mejorará.

Crack de 1929, el comienzo de una larga crisis financiera

Crack de 1929, el comienzo de una larga crisis financiera

En la historia económica han ocurrido grandes catástrofes que vienen de un país y afectan a toda la población. La economía mundial es una red interconectada, difícilmente lo que pase en una nación es ajeno en su totalidad a otra. Los estragos de las caídas financieras se hacen notar y hoy en día no se olvidan. Así fue el caso del Crack de 1929 que sucedió en Estados Unidos.

Crack de 1929, rápida y dolorosa caída

Estados Unidos nunca olvidará el fatídico periodo del crack de 1929. Hubo pérdidas de empleo masivas, clausura de empresas y bancos que declararon su quiebra. Asimismo, la bolsa experimentó la caída más fuerte de la historia; y no se recuperó hasta muchos años después.

Después de la Primera Guerra Mundial Estados Unidos se convirtió en la nación prestamista del mundo. El país se jactaba de abundancia financiera y de un clímax económico nunca antes visto. La victoria de la guerra los posicionó como campeones bélicos y económicos. Comenzaron los felices y locos años 20, días de abundancia y exceso; con lo que apareció también el consumismo.

Todo prosperaba y era difícil ver que el sueño americano podría acabar. El consumo, como nunca se había visto, trajo consigo la compra en cuotas o crédito. Las personas gastaban dinero que no tenían para adquirir los productos más nuevos.

La forma de vivir de los americanos se convirtió en un modelo para otros países. Su opulencia y riqueza era digna de admirar e imitar. Su abundancia económica seducía a cualquiera. Se creó no solo un formato financiero, apareció la cultura que identifica a Estados Unidos hoy en día, un estilo de vida que representa a la nación.

El estrellato de la bolsa de valores

Algunos expertos notaron que el auge financiero volvía a las personas propensas al ahorro, o a la inversión. Pudieron notar este fenómeno gracias a los bonos de guerra emitidos por el Estado y que cualquier ciudadano podía comprar. Los llamados “bonos de libertad” eran inversiones que las personas hacían con la confianza en que su dinero sería devuelto y multiplicado.

Esta tendencia a la inversión causó interés en Charles Mitchel, quien comenzó a ofrecer bonos financieros, considerados de bajo riesgo y muy confiables. Los individuos compraron sin parar acciones, y la bolsa experimentó un aumento enorme.

Ahora cualquiera podía participar en la bolsa y obtener ganancias. De este modo, nacieron los corredores y sus correspondientes agencias, desde donde asesoraban al público sobre sus acciones.

Las inversiones podían hacerlas desde personas con trabajos menos cualificados hasta millonarios. Se abrió Wall Street para todos. Las acciones tenían gran demanda por parte del público que las adquiría casi como caramelos; sin saber en realidad su valor, o si el dinero volvería. Un consumo desmedido se experimentó en la bolsa de valores.

Caída de la bolsa de Nueva York

Los ciclos de extrema abundancia, usualmente, están seguidos por periodos de crisis financiera. El consumo en los mercados era cada vez mayor, y muchas veces los beneficios empresariales de las acciones compradas no subían. Es decir, no había una representación real del valor de una acción. La especulación entró en auge y todos querían participar. Nadie veía venir una crisis como la de Crack de 1929.

Sin embargo, fuera de la embriaguez del exceso económico; Paul Warburg advirtió que este periodo de inflación de los precios podría traer consecuencias graves para la economía. Warburg anticipó el crack de 1929, pero fue ignorado y en el mismo año de su anunció ocurrió lo impensado.

El 23 de octubre de 1929 la bolsa de valores sufrió una caída del 7%. No había pasado nada igual hasta entonces. Los banqueros creyeron que fue una mala racha. Al día siguiente, conocido como “jueves negro” hubo una fuerte ola de ventas de acciones, aproximadamente 1 millón de títulos se lanzaron al mercado.

La gente temía por su dinero, algunos habían apostado todo a esta tendencia financiera. El pánico corría por las calles de Nueva York. Los banqueros decidieron inyectar dinero a la bolsa para ganar la confianza del público. Sus medidas funcionaron por un corto tiempo, pero el 29 de octubre de ese año la bolsa se desplomó y tocó fondo.

El Crack de 1929 arrasó con todo a su paso. Las personas perdieron todo, y muchos se suicidaron al verse sin un centavo. Cerraron o quebraron aproximadamente 4.200 bancos, se produjeron 15 millones de desempleos y la producción industrial disminuyó en un 50%.

La inversión de 30 millones de dólares por parte de las entidades bancarias no funcionó. La crisis se esparcía sin control y no parecía existir una solución.

La Gran Depresión

El consumo desmedido, y el crecimiento apresurado causaron estragos. El asombro rondó por todo Estados Unidos, las consecuencias eran increíbles. Se perdió más dinero que el invertido en la Primera Guerra Mundial. El sueño americano se volvió pesadilla. El dinero prestado para vivir no se pudo recuperar, demostrando que la sociedad a crédito puede ser altamente peligrosa si está ligada al consumo extremo.

El Crack de 1929 trajo consigo la conocida Gran Depresión; una crisis mundial que duró aproximadamente 11 años. Afectó a grandes potencias mundiales y dejó huella en una sociedad que desconfió muchos años del mundo financiero.

El nacimiento de la franquicia: Mc Donalds

El nacimiento de la franquicia: Mc Donalds

Muy pocas personas en el mundo desconocen las hamburguesas de Mc Donalds, si aún no la ha comido por lo menos la conoce por referencia o publicidad. Actualmente, es una de las franquicias con más establecimientos en el mundo. Aunque su nombre es un ícono del capitalismo y del espíritu norteamericano; Mc Donalds también representa un hito en el negocio de la comida rápida. Es por ello que nos interesa revisar la historia económica de Mc Donalds y describir su modelo de negocios.

La idea sola no cuenta

Emprender no se trata solo de tener una buena idea y ya, sino de saber ejecutarla y promocionarla. En 1940, los hermanos Richard y Maurice McDonalds decidieron crear un restaurante de comida para llevar, su nombre fue Bar-B-Q; ubicado en la localidad de San Bernardino, California, ofrecía un menú de 25 platos.

La crisis, producto de la Segunda Guerra llevó a estos hermanos a reformular el concepto de comida rápida. Allí nace la historia económica de Mc Donalds. Originalmente sus restaurantes no poseían mesas para el consumo en tienda; funcionaba más próximo a la idea de kiosco. Bajo esta misma premisa sus creadores decidieron acelerar los procesos; quedándose sólo con las hamburguesas y trasladando el modelo de ensamblaje en cadena de Ford a la comida.

La experiencia de los hombres que habían asistido a la guerra había cambiado la visión de servicio y de vida; de modo que Mc Donalds lo acompañó en ese proceso. De allí que se convirtiera en el ícono de un estilo de vida norteamericano.

En 1948, surge el primer Mc Donalds como tal, el cliente podría escoger entre la variedad de hamburguesas que se presentaban con acompañantes como las papas fritas, bebidas y malteadas. Otro cambio importante, fue la estandarización de los procesos durante la manufactura de la comida; se colocaron dispensadores que permitían la equidad al momento de realizar la hamburguesa. Con esta decisión lograron establecer una identidad de producto pues la misma hamburguesa que se realizaba en California, era posible encontrarla en New York. Con estas medidas redujeron el tiempo de servicio y con él atrajeron un mayor consumo.

Las críticas ante los cambios no se hicieron esperar, muchos apostaban a su fracaso, pero no fue así. En 1952, los hermanos McDonalds lograron vender su primer modelo de restaurant; instaurando lo que el concepto en sí mismo significa. El nuevo local estaría en Phoenix. La ocasión fue propicia para modelar un prototipo de restaurantes que se identificarían con los arcos dorados.

Integración de Ray Kroc a la historia económica de Mc Donalds

Ante el crecimiento, un vendedor de batidoras, Ray A. Kroc se fija en la demanda de sus productos que realiza la tienda; por lo que se interesa rápidamente en el modelo de negocio que proponen los hermanos. Kroc es quien ejecuta el concepto de imperio.

En seguida Kroc cambió la imagen de los restaurantes, identificándolos con los colores blanco y rojo, además de sus usuales arcos amarillos. Asimismo, implementó la posibilidad de poder comer en ellos y estandarizó aún más los procesos. Ray Kroc convenció a los hermanos que él podía cambiar la historia económica de Mc Donalds si le cedían la concesión en la costa Este de EEUU.

Dick y Mac, como se les conocía al duo, se daban por satisfechos en cuanto al alcance y rentabilidad de su restaurante. Es por ello que accedieron a la propuesta de Kroc. Para 1965 ya había alrededor de 700 establecimientos. Este último integrante se había encargado de hacer de Mc Donalds una marca, más que un servicio de comida, un modelo de servicio.

Pilares de un modelo

Sin embargo, no fue todo tan sencillo, mientras la historia económica de la empresa se vio afectada por problemas de distribución en los proveedores; Kroc se encargó de agregar un pilar más en las bases sobre la que Mc Donalds se construía.

Ya la calidad, el servicio y la limpieza eran parte de las exigencias para adquirir una de las tiendas, Kroc incluyó la relación valor/precio. Si bien los primeros son valores excepcionales en cuanto a la calidad y servicio; lo que incluía este vendedor era un pensamiento empresarial: la ganancia. El costo por producir una hamburguesa era de apenas 15 centavos de dólar, así mismo concibió los demás productos por lo que realizó varias modificaciones más.

Partiendo del modelo de producción de Henry Ford; Kroc buscó los equipos que mejor se adaptaran al estilo de montaje que manejaba. En ese mismo sentido, instaura dos canales más dentro de su modelo de negocio: los proveedores y sus franquiciados. Estos se convirtieron en socios de la compañía  pues la premisa era la colaboración de pequeñas empresas en una filosofía en común.

De este modo, se entiende que Mc Donalds lo construye sus mismos empleados; es por ello que, también, se utiliza el método de buscar talento dentro de sus mismos empleados, a modo de potenciar la promoción interna.

Empieza la disputa

Muchos de estos cambios no fueron del agrado de los hermanos Mc Donalds; por lo empezó el litigio sobre la marca comercial. Los desencuentros terminan en 1961 cuando Ray Kroc compra todos los derechos comerciales sobre la marca por un total de 2,7 millones de dólares. Para ese momento la historia económica de Mc Donalds había cambiado. Ya capitalizaba en la Bolsa de Valores y su éxito radicaba en el paradigma fordista.

El nicho sobre el que había decidido trabajar Mc Donalds era el de jóvenes adolescentes por lo que debían proporcionar un menú que se ajustara a su bolsillo; así como en personas ocupadas que demanden una atención rápida.

No solo es comida rápida, es una inmobiliaria

Kroc pronto se dio cuenta no debía vender el control total sobre la franquicia a los establecimientos; sino que primero se parcelaba y luego se franquiciaba para un único local que les permitiera mantener una estandarización en la imagen. En ese sentido, Mc Donalds no solo es una empresa de alimentación también es una potencia inmobiliaria.

El monto a pagar por una franquicia de Mc Donalds es sumamente alto; por ello sus inversores deben tener un perfil próspero y ambicioso. Es claro que, ante el control de proveedores, el desafío radica en la habilidad del franquiciado. La empresa proporciona capital simbólico y métodos de trabajo contrastado; pero todo lo demás ocurre a cuenta del operador.

La historia económica de Mc Donalds es una referencia en los diversos modelos de negocios en EEUU; fue la primera franquicia en el mundo y su impacto ha sido tal que, aunque no sea una práctica avalada; el precio del Big Mac es una referencia para saber si una moneda está infra o sobrevalorada con respecto al dólar.

Segunda Revolución Industrial, tecnología e innovación aceleradas

Segunda Revolución Industrial, tecnología e innovación aceleradas

La Revolución Industrial fue un proceso largo que generó cambios de gran importancia en la economía, la cultura y la sociedad por muchos años. La base económica de las naciones se transformó por completo y se inauguraron nuevos sistemas comerciales a lo largo del mundo. Es muy común concebir este termino como un fenómeno continuo en un período determinado como uno solo; muchos analistas hacen la distinción de una Segunda Revolución Industrial. 

La ciencia y la investigación en la Segunda Revolución Industrial

El crecimiento acelerado de la industria y el dominio de la tecnología sobre la economía dieron paso a la Segunda Revolución Industrial; que comenzó a mediados de 1870 y se expandió hasta 1914. Una transformación que trajo consigo importantes aportes para la humanidad.

La ciencia logró abarcar todos los ámbitos comerciales. Las máquinas se ubicaron en cada sector de la industria. Por ello, parecía que la vida daba signos de facilitarse mediante distintas tecnologías. Las investigaciones científicas influyeron en la cotidianidad de las personas, que se vieron favorecidas por innovaciones energéticas.

Llegó la luz

La fase del capital-dinero de la Segunda Revolución Industrial significó un aumento financiero para los países. Inglaterra había acumulado grandes riquezas al establecer su industria textil. El dinero fue invertido en investigaciones científicas que atrajeran más dinero y beneficios para el mercado.

Junto con Inglaterra, Alemania, Francia y Estados Unidos se convirtieron en potencial mundiales. Todas con suficiente dinero para crear nuevas tecnologías que hoy en día se siguen usando, con modificaciones y actualizaciones.

La abundancia dio paso a grandes ideas. Por ejemplo, en Estados Unidos, se inventó la luz eléctrica, gracias al aporte de Nikola Tesla, Thomas Alva Edison y George Westinghouse. Este invento significó una transformación exponencial en la forma de vivir de las personas. Al contar con luz eléctrica podían extender su vida social más allá del cabo de una vela.

No solo apareció la electricidad como nueva forma de energía. El petróleo estaba en auge, y los derivados de él también cambiaron al mundo. Hasta la actualidad es el motor económico y energético a nivel mundial.

Las calles y el trasporte no volvieron a ser iguales. Agregado a esto el hierro fue remplazado por el acero. Una triple ganancia para el comercio: electricidad, petróleo y acero. Las construcciones, los transportes, la vida diaria, la economía; todo estaba dando un giro enorme en muy poco tiempo.

Nacimiento de productos destacados y sistemas financieros

La tecnología se fortalecía y se perfeccionaba. La comercialización de estas estaba a cargo de las potencias; en donde se establecieron las grandes compañías. Ellas jugaron un papel fundamental en el desarrollo de las sociedades; ya que se creó el neo-colonialismo, que tuvo su base en el capitalismo imperial.

Los avances científicos se producían de forma acelerada. Los inventos se multiplicaron y las nuevas máquinas aparecieron una tras otra. Nacieron famosos artefactos como: la máquina de escribir, el telégrafo, la radio, la máquina de coser, la fotografía, el cine; los rayos X, el dirigible y la bicicleta.

Innovación al alcance de pocos

La expansión de los inventos fue proporcional a la aparición de la pobreza e injusticias sociales. Las personas que podía beneficiarse de los cambios eran aquellas que iban junto con el progreso; es decir, la burguesía. El resto de la población tenía que conformarse con lo que veía o generar entradas de dinero que le permitieran estar dentro de la economía.

Con las nuevas tecnologías parecía que la vida sería más llevadera y con tiempo de ocio; pero estas características estaban apartadas para un pequeño grupo de la población. Los demás trabajaban para mantener a sus familias y sobrevivir a la vida en la metrópolis.

La economía como la conocemos ahora es una herencia; o continuación de la Segunda Revolución Industrial. El capitalismo imperial no es una corriente que muriera con el tiempo. Hoy en día siguen existiendo imperios que dominan a países menos desarrollados.

En el auge de las innovaciones tecnológicas las potencias mundiales recurrían a otras naciones para extraer materia prima y alimentos. Sin darles en retribución muchos beneficios y quedándose con la mejor porción.

La transformación mundial comenzó; los inventos proporcionaron beneficios para el mundo, pero no todo fue color rosa. El nuevo sistema económico que se instauró atrajo, y mantiene, injusticias sociales que aún quedan por resolver.

Final feliz para las industrias, no tanto para la sociedad

La forma en que el consumo se volvió desmedido, gracias a las máquinas que producían mercancía sin descanso; cambió la forma de vivir de las personas. La nueva regla era comprar, usar y tirar. Lo que significaba más demanda, igual a mayor trabajo, pero no por ello mejor pagado.

Los medios de producción se volvieron más fuertes a costa de la debilidad de las clases sociales. La mano de obra barata se instauró como regla. La brecha entre las posiciones económicas de los individuos se abrió.

En comparación con la primera fase, la Segunda Revolución Industrial logró menos injusticias en cuanto a las jornadas laborales y los derechos de los trabajadores. Sin embargo, por la forma en que el mercado y la producción industrial se movía; el bienestar obrero no era, ni parece ser, una prioridad para las grandes empresas.

La Revolución Industrial trajo consigo maravillas tecnológicas que asombraron y cambiaron al mundo. También tuvo sus momentos oscuros. La parte social no tenía protagonismo en un mundo donde la maquinaria se imponía sobre el hombre. Millones de historias nacieron en aquella época, algunas han sido de conocimiento público, otras se mantienen ocultas.

Ragnar Frisch, padre de la econometría

Ragnar Frisch, padre de la econometría

Ragnar Anton Kittil Frisch fue un economista noruego, se considera uno de los creadores de la econometría. Este analista nació en Oslo el 3 de marzo de 1895, era hijo de un orfebre y aprendió la herrería pero su madre insistió en que asistiera a la universidad. Se matricula en la Universidad de Oslo, en la carrera de economía porque parecía más fácil y era de corta duración.

Preparación en el mundo académico

En 1919 recibe el título como economista pero en seguida quiso ampliar sus conocimientos; por lo que se fue a París e Inglaterra a continuar su formación de tercer nivel en el área y en matemáticas. Recibe el doctorado en matemática estadística en 1925 luego de regresar a su país natal; allí obtiene una plaza en la Universidad de Oslo como profesor asistente.

Pronto el trabajo duro rindió frutos, ascendió en 1928 como profesor asociado y en 1931 ocupa finalmente el cargo de profesor titular. Una vez establecido en la institución se encarga de fundar, en 1932, el Instituto de Economía en la misma Universidad; donde ocupa el cargo de Director de Investigación.

Durante todo ese tiempo, Ragnar Frisch aportó sus conocimientos no solo a la Universidad de Oslo. Participó también como profesor en algunas universidades de Estados Unidos gracias al apoyo de la Fundación Rockefeller.

Aportes de Ragnar Frisch

Las investigaciones de Ragnar Frisch lo llevaron a contribuir con el modelado económico dinámico. En 1933 presenta su primer modelo matemático económico que describía las fluctuaciones en el ciclo económico. La inmersión de la investigación entre la matemática y la economía lo lleva a desarrollar el término econometría; es por ello que se considera uno de los padres fundadores.

La curiosidad por esta área lo llevó a fundar en 1930 la Sociedad Econométrica junto con Irwing Fischer y Charles F. Roots. Allí ejerció como director hasta 1935 y promovió la publicación de la revista Econométrica; donde ejerció como editor por 21 años más.

En uno de los artículos que publica refiere el estudio de empresas e industrias individuales como microeconomía, y macroeconomía al estudio de la economía agregada; de allí que sea la primera persona en utilizar y acuñar ambos términos.

Durante esa época Robert Frisch se inclinó favorablemente a las políticas intervencionistas en la economía; esto con el fin de aumentar la demanda ante la debilidad del consumo privado. En ese sentido, su trabajo se desarrolló a partir de la planificación económica, la contabilidad del ingreso nacional, el ciclo comercial, la teoría de la producción, el comportamiento del consumidor y la teoría estadística.

A pesar de que su trabajo fue de gran ayuda para la administración pública; se vio interrumpido durante la Segunda Guerra al ser encarcelado. Al finalizar la invasión de los alemanes en Noruega vuelve a ocupar su puesto en la Universidad de Oslo.

Reconocimientos

En 1961 recibe el premio Antonio Feltrinelli, otorgado por la Accademia Nazionale dei Linceiy de Italia; esta es la primera academia de ciencias en Italia que reconoció los aportes de Frisch. Pero fue en 1969 cuando recibe el máximo galardón en el campo de estudio. Junto a Jan Tinbergen le conceden el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas; en reconocimiento a su trabajo analítico en los procesos económicos y en el desarrollo dinámico de los modelos de decisión.

Ragnar Frisch murió el 31 de enero de 1973, dejando una cantidad de obras fundamentales en el estudio de la econometría y la economía en general; algunas de ellas: Propagación y el impulso de los problemas en la economía dinámica (1933); Macroeconomía y programación lineal (1956); Las leyes técnicas y económicas de la producción (1961); Econometría en el mundo actual (1970), entre otros.

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