La primera burbuja financiera: La crisis de los tulipanes

La primera burbuja financiera: La crisis de los tulipanes

Antes de la crisis de los precios, ocurrida en Europa por la llegada del oro y de la plata de las Indias occidentales; o del estallido económico producto de la Compañía de Mississippi ocurrió la que se ha señalado como la primera gran burbuja económica de la historia: La crisis de los tulipanes. También llamada Tulipomanía, fue un período donde la explotación de las flores tulipanes produjo un fenómeno especulativo sobre el precio de sus bulbos.

Historia

Los tulipanes, en principio, eran flores originarias de Turquía; durante el período del Imperio Otomano fueron consideradas como un elemento sagrado que solo llevaban los sultanes. Según la tradición oral, se dice que el embajador austríaco Ogier Ghislain de Busbecq introdujo esta flor en Europa en el siglo XVI. Años más tarde, un destacado botánico trasladó esta flor a Holanda donde la semilla floreció con rapidez.

Holanda resultó ser idóneo para esta flor, convirtiéndose en un producto muy llamativo para la aristocracia y burguesía del momento. La flor se transformó en un producto codiciado y los Países Bajos se erigían como una potencia de la época. La Compañía Neerlandesa de la Indias Orientales traía prosperidad comercial y económica a la región; por lo que, de una manera sencilla, las clases adineradas utilizaban los tulipanes como símbolo de riqueza.

La burbuja de los tulipanes

Los tulipanes holandeses mutaron en colores intensos y combinados en sus pétalos; esto los transformó en una flor exótica y codiciada. Pero, en 1630, según relata Charles Mackay en el libro Memorias de extraordinarias ilusiones y de la locura de las multitudes, la euforia por adquirirlas creció exponencialmente.

Todas las personas, independientemente de su clase social, deseaban invertir en esta flor y su comercialización. La variación de colores fue una de las causas; pues tal variedad causaba conmoción y extrañeza en los compradores.

Según documentos encontrados de la época un bulbo de la flor en 1623 podía costar hasta 1000 florines neerlandenses; si tomamos en cuenta que el ingreso promedio anual era de unos 150 florines podemos observar que el precio de los tulipanes aumentó entre un 500 a 2000%.

Precios referenciales

Algunas referencias documentadas de los precios de ventas de estas flores se miden en comparaciones como; un lote de 40 bulbos de tulipanes fue vendido por 100 mil florines, en 1635, mientras que una tonelada de mantequilla podía valer 100 florines. El récord registrado lo alcanzó una variación llamada Semper August que, un solo bulbo, recogió la cantidad de 10.000 florines.

crisis de los tulipanes

Salía mucho más costoso comprar bulbos de tulipanes que comprar mantequilla

Negocio del aire

La peste bubónica pronto invadió la zona, esto limitó la mano de obra y más rápido aun subieron los precios de los tulipanes; tal como señalan los economistas actuales, la crisis de los tulipanes era de esperarse ante un período tan fecundo.

Muchas personas hipotecaron sus casas y tierras para ser partícipes de este mercado; incluso llegó el momento en que las personas pagaron por bulbos antes de que se hubiesen recolectado. A este fenómeno se le llamó negocio del aire popularizándose en las pequeñas tabernas de Europa; dando pie a la práctica de los futuros financieros.

Estallido de la crisis de los tulipanes

La especulación fue tal, que el 5 de febrero de 1637, se vendió el último lote de 40 bulbos de tulipanes por 100 mil florines; un día después la venta de tulipanes se paralizó, nadie compró un tulipán más. Pronto la desesperación se apoderó de los vendedores; necesitados de recuperar su inversión empezaron a vender y no había comprador alguno que ofertara.

La crisis de los tulipanes había llegado. En apenas dos meses el valor de esta flor descendió casi un 100%. Miles de personas se encontraron endeudadas y la intervención del Estado se hizo necesaria. El gobierno holandés poco a poco fue restituyendo la economía; eliminó los contratos futuros que comprometía a tanta gente y se encargó de ir acabando con la inflación paulatinamente.

La crisis de los tulipanes vista en la actualidad

Algunos investigadores se han encargado de documentar lo que en realidad ocurrió en el siglo XVII. Pues mucha especulación ha surgido entorno a las consecuencias que ocasionó la crisis de los tulipanes. Historias de suicidios masivos han sido borradas de la tradición oral. Asimismo, han explicado que más que una acción especulativa la principal causa de esta crisis fue un factor cultural.

crisis de los tulipanes

Los tulipanes resultaban más exóticos si sus pétalos presentaban diferentes colores.

Anne Goldgar, investigadora del King’s College de Londres, asevera que luego de ver tanto tiempo tulipanes blancos la gente enloqueció al ver cómo salían en diversidad de colores; los patrones y colores nunca fueron predecibles y eso encantaba más a las personas. Tiempo después se determinó que esto ocurrió debido a un parásito que atacaba las flores.

Luego de documentarse e investigar, Goldgar deja atrás las historias de Mackay y asegura que nadie terminó en la bancarrota, luego de que la crisis de los tulipanes ocurriera. Y aunque es evidente la crisis, Goldgar insta a no tomarse tan en serio las crónicas de Mackay; quien se encargó de popularizar y exaltar el fenómeno de la tulipomanía.

Actualmente, los Países Bajos lideran el mercado de tulipanes, alcanza el 80% de la producción mundial. Asimismo, este fenómeno ha quedado como referencia histórica para todos aquellos productos que en pocos años suben sus precios y demandas.

Diversas hipótesis de la crisis de los precios del siglo XVII

Diversas hipótesis de la crisis de los precios del siglo XVII

En el transcurso de la historia, han sucedido una buena cantidad de eventos que han puesto en riesgo la economía. Antes de que ocurriera la gran burbuja económica francesa desatada por la Compañía de Mississippi ocurrió, en el siglo XVII, lo que la historia ha denominado como la crisis de los precios o la revolución de los precios.

Para ese entonces, el oro se usaba como moneda y material que estaba sujeto a la ley de la oferta y la demanda. Una vez descubierto el continente Americano, el oro, la plata y los demás metales preciosos que extraían de allí cambiaron el modo de vida de los europeos. Esto representó un proceso de expansión económico y social.

Rápidamente los precios aumentaron hasta 4 veces, proceso que se extendió por unos 150 años; sin embargo, no fue igual para todos los Estados ni con todos los productos. Pero, en algún punto los metales preciosos se convirtieron en algo común. Había tanto en el mercado que su valor disminuyó y la crisis de los precios comenzó.

Diversas perspectivas para estudiar el fenómeno

Muchos teóricos han analizado si el detonante real de la crisis de los precios fue realmente el exceso en la entrada de oro y plata, y si no se debió a otros factores. Keynes y Hamilton afirmaron que el flujo de estos metales activó el comercio pero depreció el valor de la moneda.

El resultado fue un rápido aumento de precios que ocurrió más expedito que los salarios; provocando, en algunos casos, los primeros pasos en el desarrollo del capitalismo. Es por ello que se considera que a partir de lo ocurrido en esta época es cuando se explica el término monetarista.

Visión monetarista

Los seguidores de la corriente monetarista asumen que, al momento de la crisis de los precios del siglo XVII, la economía funcionaba de manera muy parecida a como actualmente se maneja. Bajo un mercado que se mueve similar en la oferta y la demanda a la que vivimos ahora.

No obstante, se debe reconocer que la penetración del mercado en la economía familiar era muy limitada; dos factores importantes a tomar en cuenta en esta época es el autoconsumo y la autarquía quienes imponían un estilo de vida y de consumo muy diferente al actual. La variable la imponía el impulso de la población, siendo este el principal factor en el aumento de los precios.

Pierre Vilar y Peter Kriedte: cuetionable marxismo

Pierre Vilar parte del gráfico establecido por Hamilton, donde analiza los datos generados por la subida de precios ocasionada por la llegada del oro y de la plata. La propuesta de Vilar es que se debe matizar la observación de estos datos.

El aumento de los precios en Europa no lo ocasionó la cantidad de minerales disponibles; sino los bajos costos de extracción en América, en contraposición con los presentes en las minas europeas. Una visión un tanto marxista pero que no deja de cuestionar un punto importante ¿fue la cantidad de minerales lo que desató la crisis?

Peter Kriedte tiene una postura similar a la de Vilar, asevera que la crisis de los precios no solo fue producto del ingreso del oro americano; por el contrario, la explotación europea debía tomarse en cuenta también.

Del mismo modo, Kriedte pone en tela de juicio la teoría cuantitativa del dinero expuesta por Hamilton; cuestiona que lo ocurrido durante el siglo XVII no fue un aumento proporcional, como tampoco ocurrió con la inflación.

Según los datos analizados por Kriedte los productos de primera necesidad son los que sufrieron un aumento considerable; mientras que los productos manufacturados presentaban una subida de precios moderada.

Pero la inflación en los productos de primera necesidad no ocurre solo por el efecto del oro y la plata en la economía; también depende de los rendimientos agrícolas. Estos tenían tendencia a la baja lo que ocasionó una disminución de la productividad.

Expuestas sus consideraciones, tanto Vilar como Kriedte concluyen que se debe matizar el concepto de revolución de los precios; pues mucho de lo ocurrido se originó antes de que la crisis estallara y que, según sus investigaciones, períodos de estabilidad ocurrieron durante ese tiempo.

Fischer y la ecuación que intenta explicar el fenómeno

En un intento de cuantificar lo ocurrido, Irving Fisher creó una ecuación que, de forma simplificada, explica el suceso así; el precio de los mercados por la cantidad de bienes intercambiados es igual a la masa de moneda circulante por la velocidad de circulación de la misma.

De modo que el costo de los productos es directamente proporcional al uso de la moneda por su velocidad de circulación e inversamente proporcional al trueque de bienes. Más esta hipótesis entra en contradicción al observar que la distribución de precios no era igual en todos los países. Inglaterra, Suecia, Italia y España experimentaron tasas de aumento anual muy diversas; lo que lleva a buscar explicaciones más allá del análisis monetario.

Ante tanta diversidad de opiniones es difícil establecer un enfoque general de la crisis de los precios; pues también afectó campos muy diversos, desde la economía hasta el pensamiento religioso. Muchos autores creen que solo fue una recesión prolongada, tal como apunta Morineau; otros a una reconversión excesiva y algunos más sostienen que fue un cambio brusco de carácter coyuntural.

¿Ventajas de la crisis de los precios?

Aunque la mayoría de autores asumen que fue un período lleno de dificultades; fue también una época de bastante progreso en varios aspectos. La perspectiva que se tenga de este fenómeno dependerá del autor con el que se trabaje; pues uno que otro ha llegado a afirmar que no existió crisis alguna durante el siglo XVII.

Italia, por ejemplo, se benefició de la reconversión industrial, pasando a la manufactura de la seda; transformándose en el principal exportador de Europa. Caso contrario a lo ocurrido en España. Reino Unido y los Países Bajos sostuvieron mejor este aspecto debido a la cantidad de mano de obra y material que habían acumulado.

Lo que sí es indudable es que la crisis de los precios dejó ciertos beneficios para la industria y abrió un camino para la Revolución Industrial y el capitalismo. Uno de los sectores más afectado fue el agrícola; el descenso llegó a un 17% en Europa Oriental, un 18% en Alemania y un 13% en Reino Unido. Aunado a esto se conformó un grupo poderoso que reclamaba la propiedad de las tierras; surgiendo una suerte de aristocracia rural. Todo esto modificó la demografía y trajo otra serie de consecuencias sociales.

Burbujas financieras: la Compañía de Mississippi

Burbujas financieras: la Compañía de Mississippi

El siglo XVIII fue determinante para la historia de la economía en occidente, se creó el primer banco general que operaría en Francia; basado en un sistema de negocios implementado en los Países Bajos. Pero así como creció la economía de los franceses gracias a esta estructura, también conocieron lo que era una crisis, gracias a la Compañía de Mississippi.

Contexto e historia

Su creador, John Law, fue un gran economista pero también un tahúr que apostó hasta su vida en muchas ocasiones. Pasó sus días huyendo de deudas y problemas ocasionados por su adicción al juego; recorriendo, de esta manera diversos países de Europa.

En los Países Bajos conoció la Compañía Neerlandesa de la Indias Orientales y el primer banco central; allí observó cómo las monedas eran cambiadas por certificados de crédito que proponían un sistema comercial distinto a lo que se había visto hasta el momento. Law quedó fascinado con el procedimiento y entendió muy pronto que el sistema podía ser mejorado.

A su llegada a Francia, el Rey Sol muere y Philippe D’Orleans se hace cargo del mandato. Para ese entonces, inicios del siglo XVIII, la economía del país se encontraba en una profunda depresión. Era un estado con grandes deudas e impuestos altos por lo que D’ Orleans pide ayuda a Law, quien ya le había comentado sus ideas.

A partir de ese momento se crea el Banco General Privado de Francia, dirigido por Law y quien desarrolla el papel moneda para sus arcas; tres cuartos del capital provienen de billetes del gobierno y, el resto, de persona interesadas. Este dinero estaba respaldado por el patrón oro y plata que para el momento circulaba en Francia.

Creación de la Compañía

En 1717 Law crea la Compañía de Occidente o la Compañía de Mississippi, con la cual el estado francés le otorga el control de los negocios existentes con la colonia de Louisiana. Pronto se corrió la voz de que esta región tenía mucho potencial con la explotación de sus metales; hecho que llevó a la venta de acciones y bonos estatales por parte de la Compañía. De ese modo el Estado se refinanciaría y Law se haría millonario.

En 1718 la Compañía adquirió el monopolio de comercialización de tabaco con África, con lo que Law aprovecha para incrementar el flujo de capital de su compañía y extender el imperio que estaba creando. Un tiempo después, obtuvo el control financiero de los negocios realizados con China y las Indias Orientales; es por ello que cambia su nombre a Compañía de Indias.

¿Cómo se forma la burbuja financiera de la Compañía de Mississippi?

Al tener este imperio construido, Law no pudo contener su ambición por el dinero; de modo que promocionó muy bien a la Compañía. Los inversores vieron en la publicidad una oportunidad de obtener grandes ganancias en poco tiempo, gracias a la explotación minera.

Las acciones se cotizaron, en un inicio, en 500 libras tornesas, poco tiempo después ya habían alcanzado las 10.000 libras;  produciendo un  incremento de 1900% anual. Para 1720 la Compañía de Mississippi se había fusionado comercialmente con el Banco General de Francia; imprimiendo una cantidad de billetes y monedas mayor a la del respaldo otorgado.

Ascenso y caída

La burbuja financiera de la Compañía de Mississippi estalló a final de 1720; cuando las acciones empezaron a caer, pues sus inversores decidieron cambiar sus bonos por oro. Para controlar la fuga de capitales, Law limitó los pagos en oro a un monto máximo de canje de 100 libras y convirtió el papel moneda en una moneda de curso legal; con él, los tenedores, podrían pagar impuestos y saldar deudas.

Ante la dificultad de aceptación el Banco Royale (llamado así luego de su fusión) prometió cambiar los billetes por acciones de la Compañía; a un precio de 10.000 libras. Esta decisión trajo como consecuencia un incremento del dinero en circulación en Francia y una inflación desbordada; con una tasa mensual del 23%.

Es así como podemos decir que, gracias a la burbuja financiera de la Compañía de Mississippi, se implementa el uso del papel moneda en la vida diaria; del mismo modo empezamos a conocer las diversas variantes de la inflación.

Durante varias etapas, Law se encargó de devaluar la moneda hasta alcanzar un 50% menos en su valor nominal. Ante esta debacle, Law huye de Francia y sus detractores toman el poder de la Compañía al embargar sus acciones. Para septiembre de 1721 los bonos valían lo mismo que al inicio de su venta.

La Revolución Industrial: grandes cambios mundiales

La Revolución Industrial: grandes cambios mundiales

Gran parte del mundo como lo conocemos hoy en día es consecuencia directa de La Revolución Industrial. Este proceso que se dio a mediados del siglo XVIII, es el principio de varios modelos económicos que hasta el día de hoy se siguen en usando.

La Revolución Industrial fue el cambio político, económico y social más grande que ha experimentado el mundo entero. Antes de ella el progreso tecnológico era casi nulo y la civilización estaba estancada en su desarrollo. Esta revolución fue una transformación veloz y apresurada, que de alguna forma compensó el periodo de estancamiento previo.

Revolución Industrial, pequeños eslabones de una cadena de consecuencias

Este periodo tan importante de la historia inició en 1780 y, su primera fase, termina en 1840. Por esos años se dieron cambios importantes en las naciones más desarrolladas. Todo el proceso comenzó en Inglaterra.

Son muchos los factores que originaron dicha revolución. Algunas personas atribuyen su comienzo a la invención de la máquina de vapor. Sin embargo, el conjunto de cambios fue provocado por distintas situaciones: económicas, políticas y, claro, tecnológicas.

Sistemas desencadenantes

Para mediados del siglo XVIII se había establecido en Inglaterra un sistema parlamentario; que se caracterizaba por el liberalismo, la división de poderes, la economía de mercado y la capacidad de decisión individual. Un modelo que muchos países copiaron e implementan en la actualidad.

Todas las características del sistema parlamentario, propuesto por John Locke, pusieron sobre la mesa reglas que favorecían a los empresarios. Esto, sumado a un buen sistema bancario, y cierta estabilidad monetaria, ayudaron con la aparición de la Revolución Industrial por medio del capitalismo.

Previo a La Revolución Industrial

Antes de la revolución de las industrias, el ser humano ya tenía un estilo de vida donde habría ejercido como recolector, desarrolló la ganadería y aprendió sobre la agricultura; una vez asentado esto pasó a ubicarse en ciudades pequeñas. De modo que, la principal forma de vida era el sedentarismo y la recolección.

A todos estos procesos de la sociedad, se les considera parte de la fase de surgimiento y afirmación de las nuevas relaciones. Pueden destacarse tres aspectos de suma importancia dentro del surgimiento.

Una de ellas pertenece al orden político. Al originarse un cambio en la organización social y política surgen, en Europa occidental, los Estados Nacionales o naciones. Podemos definirlos como los espacios geográficos bien delimitados, con un gobierno y pobladores.

El segundo aspecto está vinculado al plano económico, desde donde se gestaban los modelos de producción dirigidos directamente al mercado; y otros menos aceptados como la exploración y el saqueo de territorios extra europeos, para buscar nuevas formas de riqueza.

Por último, en la fase de surgimiento, es importante destacar la compresión de la naturaleza por medio de las ciencias y el conocimiento económico. Lo que permitió el establecimiento de las bases para el desarrollo económico.

Todos los factores apuntaban a un cambio importante en los modelos sociales y económicos. Aunque la transformación tomó un tiempo en llegar; cuando lo hizo no se detuvo y avanzó de forma alarmante.

Cambios en la forma de producción

La Revolución Industrial significó un cambio en los modelos de producción. Hasta ese entonces los artesanos realizaban los trabajos de herrería en sus pequeños talleres. Las herramientas eran hechas a mano y en pocas cantidades.

Gracias al poder monetario que había en Inglaterra, muchas personas se veían favorecidas económicamente. Lo que significa que la región tenían el dinero necesario, y la disposición, para invertirlo. Así, encontraron el lugar ideal para el desarrollo de la ciencia.

Se hicieron grandes inversiones en la investigación tecnológica, que se implementaron en la creación de fábricas. Las primeras se originaron en Inglaterra, con maquinaria derivada del mecanismo a vapor perfeccionado por James Watt.

Con la creación de las fábricas, los talleres de los artesanos no eran necesarios, por lo tanto, sus trabajadores también perdieron importancia. Así, las personas se vieron obligadas a buscar empleo en las grandes y nuevas productoras.

La sociedad rural pasó a ser del tipo urbana. Si antes estaban dominados por la nobleza; ahora estaban bajo el dominio de los dueños de las empresas de producción. De este modo, nace una clase social: la burguesía, dueños de grandes riquezas y de los medios de producción.

El capitalismo surge, se asienta y crece

El capitalismo comenzó expresando su dinamismo en la búsqueda permanente de mercados para vender mercancía y asegurar la acumulación de riquezas. ¿Cómo? Por medio de las nuevas máquinas para sus fábricas, los burgueses consiguieron reducir costos de producción. Ya no se necesitaba la mano de obra especializada. La producción se hacía en grandes series, por el contrario, surgían más bienes, en menor tiempo y a un costo menor.

Muchos campesinos dejaron las tierras y se mudaron a la ciudad. La demanda de trabajo era alta y no había tantos puestos disponibles. Las empresas pagaban poco por muchas horas de trabajo, hasta los niños tenían empleos para ayudar a sus familia a subsistir.

Mientras los burgueses se enriquecían con la Revolución Industrial; nacía otra clase social, una menos favorecida: el proletariado o la clase obrera, a la que Karl Marx pasó la vida defendiendo. El capitalismo consiguió su opositor: el socialismo, corriente de pensamiento que intenta la igualdad y reivindicar a la clase trabajadora. A pesar de esta constante lucha de oposiciones, el sistema capitalista se sigue usando hoy en día.

Dos fases económicas de La Revolución Industrial

En el plano económico La Revolución Industrial puede dividirse en dos ciclos. El primero se conoce como capital-mercantil. Es un sistema que se concentra en extender las redes comerciales, con el fin de conseguir distintos territorios en los que se pueda vender y obtener materias primas que faciliten los procesos productivos. Para la época, la mercancía se convirtió en el eje central de las relaciones internacionales.

Este primer ciclo llegó a su fin en el momento en que otros países desarrollaron una producción industrial propia; que empezó a competir con la de Inglaterra. En ese sentido, la búsqueda de territorios para exportación y apropiación de materia prima termina.

En otras palabras, no hubo más colonización de regiones denominadas no-capitalistas. La mercancía empieza a circular de todas partes del mundo. Los productores individuales pasan a nuevas dimensiones; lo que causa el enfrentamiento entre potencias económicas por medio de sus Estados.

El segundo ciclo se caracteriza por ser el de capital-dinero. Este necesita de las estructuras internas de las compañías, para lograr el razonamiento de la producción y el consumo. En este punto aparecen los primeros monopolios; los cuales permiten tener un control aún mayor de los mercados. Además, proponen el uso racionalizado de los recursos materiales, humanos y financieros.

Gracias a la revolución de las industria se alcanzaron grandes avances económicos, pero también sociales. En este periodo de cambio surgieron movimientos, tecnologías, empleos, entre otros factores determinantes para el mundo actual. El rápido crecimiento de Inglaterra la convirtió en la primera nación industrializada del mundo. La máquina triunfó sobre la mano de obra. La ambición de los empresarios triunfó sobre el bienestar social.

La primera fase de La Revolución Industrial impactó a todo el mundo. La segunda fase llegó con aún más aceleración y se centró en el desarrollo de las tecnologías nacientes de la primera etapa. Los cambios se dieron sin descanso, y el mundo resintió sucesos que produjo el capitalismo desbordado.

Tesla Motors, la historia de una idea que genera expectativas

Tesla Motors, la historia de una idea que genera expectativas

Tesla Motors surge en estos tiempos donde se espera que la gente aporte su grano de arena para conservar o extender la vida del planeta; pensamos en cómo proteger el ambiente ¿qué puedo hacer para ahorrar recursos y contribuir por un mundo mejor? Muchos han decidido cambiar a un auto eléctrico, pero este es un sector que aun se encuentra en discusión.

Surgimiento

Tesla Motors o Tesla Inc. Nace en el 2003 con la idea de producir autos eléctricos, luego de que General Motors anunciara la retirada de su modelo EV1. Se creó AC Propulsion cuya pretensión era lograr desarrollar un ejemplar con las características descritas, para ello formaron dos grupos de trabajo; uno conformado por Martin Eberhard, Ian Wright y Marc Tarpenning  y, el otro por Elon Musk y JB Straubel.

Liderados por Tom Gage ambos equipos utilizaban sus conocimientos en el área para crear un auto impulsado por energía renovable; objetivo casi imposible para la época pues factores como el tiempo de carga, la falta de infraestructura  y escasa autonomía jugaban en su contra.

Ambos equipos debieron unir fuerzas para mejorar la viabilidad del proyecto; de ese modo, se funda Tesla Motors. Elon Musk ya tenía el objetivo claro, así que aportaría el dinero para la inversión principal, además de realizar el diseño. Martin Eberhard se encargó del CEO y JB Straubel se encargó de CTO.

El plan de la compañía era realizar una primera inversión donde los autos a fabricar eran casi bajo pedidos y muy costosos pero con un gran diseño. Luego, lo recogido de esa ronda se utilizaría para manufacturar carros más asequibles  y con mayor cantidad; y así seguiría la ronda hasta que la compañía pueda sostenerse con la demanda de vehículos.

La primera inversión fue de 7,5 millones de dólares; donde, además de Musk participaron compañías como Compass Tecnology Partners o SDL Ventures, entre otros. En la segunda vuelta se recaudó 13 millones de dólares; y en la tercera 40 millones. Para mayo de 2007 añadieron unos 45 millones más, acumulando un total de 105 millones.

Modelos producidos por Tesla Motors

El Tesla Roadster fue el primer prototipo de la empresa. Inspirado en el Lotus Elise, se diferenciaban por su carrocería, la del Tesla era en fibra de carbono; y por su motor. Este modelo utiliza batería de iones de litio y según análisis medioambientales es más eficiente que el Toyota Prius;  puede acelerar de 0 a 97 Km/h en 3,9 segundos. Hasta junio del 2012 se vendieron 2100 ejemplares del auto, deteniendo su producción en agosto de 2011.

Le sigue el Tesla Roadster Sport, una versión mejorada del anterior, comenzando su producción en 2009. El Tesla Model S es el automóvil que se produjo luego de la segunda ronda de inversiones, se entregaron a partir del 2012. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en un rango de 5,8 a 2,3 segundo según la versión adquirida; su carrocería es de aluminio reforzado con acero y puede transportar 5 adultos y dos niños.

En el 2015, la compañía presentó el Tesla Model X; es una mezcla de un monovolumen y una Sport Utility Vehicle (SUV) y tiene la capacidad de transportar a 7 adultos. Su aceleración es de 0 a 100km/h en un rango de 6,2 a 3,1 segundos, según el modelo. Fue diseñado por Franz von Holzhausen.

Finalmente, su modelo más reciente es el Tesla Model 3, el cual se comercializa desde el 2017. Su aceleración es de 0 a 97 Km/h en meno 5,6 segundos; sin embargo, tiene desarrollado la capacidad de carga rápida y conducción asistida.

El modelo de negocio

Tesla Motors inició como una compañía de Silicon valley que ofrecía sus productos por teléfono e Internet hasta mayo de 2008 cuando abrió su sede central en Los Ángeles. Para el 2012 tenían 20 tiendas en todo el mundo, donde algunas funcionaban como taller de servicio. No obstante, la compañía ha enfrentado grandes altas y bajas económicas. En el 2007 superaron la proyección de unidades previstas para la venta pero en el 2008 la NHTSA, agencia dependiente del gobierno estadounidense, interviene con 43 millones de dólares para salvarla de la quiebra. Para finales de ese mismo año la empresa no fue capaz de producir los 100 millones necesarios por lo que Elon Musk debió intervenir de nuevo, asumiendo así la labor de CEO.

Con el retraso del Model S su director de ventas comentó que la empresa estaba infrafinanciada e infracapitalizada, palabras con las que dimitió de su cargo. Asimismo, esta eventualidad causó una reducción de la cuarta parte de sus trabajadores. Con el transcurso del tiempo la compañía ha recibido otros financiamientos por parte del gobierno de los EEUU para financiar proyectos; asimismo ha realizado cooperaciones y acuerdos con otras compañías para trabajar con sistemas de baterías, propulsión y modelos de automóviles.

Ingreso a Wall Street de Tesla Motors

En enero de 2010 la compañía realizó la solicitud a la Bolsa por la Goldman Sachs, J. P. Morgan, Deutsche Bank Securities. Argumentó que para marzo de ese año había vendido 937 Tesla Roadster, generando 126,8 millones de dólares. Así, durante el mes de junio de 2010 Tesla Motors sale a la bolsa bajo el acrónimo TSLA, fue el primer fabricante de automóviles norteamericanos en salir a bolsa después de Ford Motors.

En el mundo de la Bolsa, Tesla es considerado un valor volátil; pues puede pasar de máximos anuales a mínimos en tan solo un mes.

El conflicto más reciente lo vive a partir de unos tweets que publicó Elon Musk; donde afirmaba que contaba con la financiación asegurada para la compañía. Una broma para el presidente de la empresa, que no le pareció igual de graciosa a la Comisión de Bolsa y valores de Estados Unidos (SEC).

La sanción lo llevó a la renuncia de la presidencia de Tesla; negociando permanecer como CEO  y una multa de 40 millones de dólares. Con ello, las acciones se desplomaron; pero, después de las sanciones, y de las declaraciones de Musk, los inversionistas han recuperado la confianza.

A partir de este incidente, la SEC ha pensado en realizar algunas regulaciones sobre el uso de las redes sociales; por partes de las compañías.  Aún se desconoce quién sustituirá a Musk, algunos nombres han sonado en la prensa, como el James Murdoch.

Lo que sí es un hecho es que Tesla, a pesar de sus bajas, ha conseguido establecer un ritmo de producción  de 5000 unidades semanales; faltaría ver que si su sistema bajo demanda soporta ese pico de producción. Mientras tanto no dudamos que Tesla motors o Tesla Inc. siga trabajando y atrayendo a inversoras con su mejor publicidad: la expectativa.

Robert Fogel

Robert Fogel

Uno de los nombres de mayor reconocimiento en el campo de la historia y la economía en Estados Unidos es el de Robert Fogel. Ganador del Premio Nobel de Economía en 1993, junto a Douglas North, por su aplicación de los métodos cuantitativos al estudio de la historia económica. Este hombre nació en Nueva York el 1 de julio de 1926 y muere el 11 de junio de 2013. Es reconocido como uno de los representantes de la “nueva historia económica”.

Su carrera comenzó con los estudios superiores en la Universidad de Cornell hasta 1948; continuó en la Universidad de Columbia donde obtuvo su licenciatura en 1960. En 1963 obtuvo su doctorado en la Universidad Jhons Hopkins. Los años de la Gran Depresión lo animaron a investigar sobre la historia económica, específicamente los factores que determinan las etapas de crecimiento y crisis. Sus tesis de grado exponen la importancia de los ferrocarriles en el crecimiento económico del siglo XIX.

Bajo la influencia de Simón Kuznets, Fogel enfoca sus estudios en la aplicación de los nuevos métodos econométricos. Robert Fogel, entre 1960 y 1964, fue profesor asistente en la Universidad de Rochester; luego, pasa como profesor titular a la Universidad de Chicago entre 1964 y 1975; continúa a la Universidad de Harvard durante el período de 1975 – 1981; y finalmente, en 1981, vuelve a la Universidad de Chicago donde ejerce la dirección del Centro de Economía y Demografía (CPE). Este último lugar enfocado en los estudios de la historia y la economía. Asimismo, durante 1977 trabajó en la Oficina Nacional de Investigación Económica; sitio que le sirvió para emplear los recursos suficientes que necesitaba para desarrollar sus tesis.

Las contribuciones de Robert Fogel se concentran en tres trabajos fundamentales. El primero, es su análisis del rol de los ferrocarriles en el desarrollo de los Estados Unidos; el segundo, versa sobre los aspectos económicos de la esclavitud en Norteamérica, investigación conjunta con Stanley Engerman; y la tercera, la cual desarrolló hasta sus últimos días, es la relación entre nutrición y estándares de vida.

Primera tesis de Robert Fogel: Railroads and American Economic Growth

La hipótesis que desarrolla el investigador en este trabajo es ¿qué hubiese pasado con la economía norteamericana si el ferrocarril nuca hubiese existido? Un análisis contrafático de las trayectorias que hubiese alcanzado la economía si se hubiese desarrollado cualquier otro medio de transporte distinto al ferrocarril en los diversos pueblos de EE.UU. Una vez estudiada las características y costos de capitales en cada caso y terreno; llegó a la conclusión que, en efecto, el ferrocarril representó una mejora pero solo de un 5% del PIB del país. Con esto se destrozó la idea de lo indispensable que fueron los ferrocarriles para el momento. A esta forma de aplicar la teoría económica a la historia se le llamó Cliometría.

Segunda tesis de Robert Fogel: Time on the Cross

Este es uno de los trabajos más polémicos y lo realizó en colaboración con Stanley Engerman. Ambos investigaron la naturaleza de la esclavitud como una institución económica. Este trabajo demostró que los esclavos eran altamente rentables y que podía considerarse parte del capital en una plantación. De hecho, sus estudios demostraron que los hacendados del norte de EE.UU. percibieron estos efectos y trataban mejor a sus esclavos que el resto;  mejorando su dieta y cuidados médicos. No obstante, las críticas de múltiples entidades de Derechos Humanos sobre esta tesis cayeron sobre ellos; lo cual dejó un sinfín de textos donde se reevalúan las conclusiones.

Tercera tesis de Robert Fogel: Nutrición y estándares de vida, la antropometría histórica

En su trabajo con el Center for Population Economics, Fogel y sus estudiantes se dedicaron a crear bases de datos donde asentaron  información relativa a la dieta y las características antropométricas de individuos en varios períodos históricos. Los estudios de Fogel sirvieron para dilucidar el por qué en el Medievo las personas de mejor clases social eran las más longevas. Esto se debía a la calidad de su alimentación, lo cual está relacionado a unos mayores ingresos; así como la ingesta de cerveza y no de agua que procuraba una disminución de enfermedades relacionadas a los gérmenes por consumo de agua contaminada.

El premio Nobel recibido en 1993 marcó un precedente al ser otorgado al campo de la historia económica. A pesar del escarnio público, el reconocimiento a sus trabajos ratifica la importancia a sus investigaciones y la metodología utilizada; cuya referencia es obligatoria para quien quiera abordar alguna de las dos áreas de estudio.

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