La Unión Europea es el resultado del Tratado de la Unión Europea en 1993, consecuencia de la unión de tres comunidades políticas y económicas en Europa; la CECA o Comunidad Europea del Carbón y del Acero, el Euratom o la Comunidad Europea de la Energía Atómica y la CEE/CE o la Comunidad Económica Europea. Se conforma como una comunidad integrada por 28 países que comparten un sistema jurídico, político y económico. Entre ellos, el Banco Central Europeo (BCE), el cual se constituye en 1998, estableciendo su sede en Fráncfort del Meno en Alemania. Forma, junto con los bancos centrales de los demás estados de la Unión, ajenos a la eurozona, el Sistema Europeo de Bancos Centrales.

El principal objetivo del Banco Central Europeo, como el resto de los bancos centrales, es la estabilidad de precios en la zona euro. Es decir, proteger el valor del Euro a partir del control de la inflación. En este sentido, el Consejo de Gobierno ha definido que el crecimiento de los precios no puede ser superior al 2%; tomando como referencia el Índice de Precios al Consumo Armonizado.

Para lograr el control de la inflación el BCE utiliza herramientas como: la fijación del tipo de interés oficial del dinero. A su vez, esto implica el uso de tres instrumentos de política monetaria, tales como: Todo lo vinculado a las operaciones de mercado abierto; coeficiente de caja, el cual refiere al porcentaje de dinero que mantiene una entidad financiera en sus reservas líquidas; y facilidades permanentes, que incluyen la facilidad de crédito y de depósito.

Es necesario destacar, que si bien los estados miembros pueden emitir monedas y billetes para su circulación; este debe ser autorizado por el BCE, quien tiene el derecho exclusivo para la emisión de billetes.

Entre las funciones del Banco Central Europeo está la cooperación con la Unión Europea;  así como, a nivel internacional, con organismos y entidades de otros países. Finalmente, contribuye a la estabilidad del sistema financiero de sus integrantes y a la vigilancia del sector bancario; hecho que se pudo comprobar durante la crisis crediticia de 2007. Su participación para estabilizar el sistema fue el préstamo de millones de euros a los bancos.

Uno de los requisitos que deben cumplir los países que quieran formar parte de la Comunidad; es el de tener en cuenta la deuda soberana como un porcentaje del PIB de cada miembro. Esto con el fin de asegurar que los activos utilizados como garantía tienen, en teoría, un menor riesgo inflacionario. Asimismo, los gobiernos nacionales deben aceptar que no pueden dar instrucciones al BCE; pues, estarían infringiendo los tratados de independencia de la entidad.

Como parte del desempeño independiente que plantea el Banco Central Europeo (BCE); debe presentar anualmente su informe de gestiones ante estas cuatro instituciones; el Parlamento Europeo, la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea y el Consejo Europeo. Cabe destacar que el Parlamento tiene voz al momento de decidir un cambio en la junta directiva del banco.

Ahora bien, el BCE tiene sus propios mecanismos financieros desde donde maneja un presupuesto propio e independiente de la UE. Su capital está suscrito y desembolsado por los bancos centrales de la zona euro.

Algunos de los nombres que lo han dirigido son:

  • Mario Draghi
  • Jean Claude Trichet
  • Win Duisenberg